La DGT ha avisado sobre las modificaciones que se realizarán en 2024 sobre la normativa actual para conducción de motos de hasta 125 c.c. Estos cambios se deben a las cifras preocupantes de fallecidos en 2022 (299 motoristas), lo que supuso un incremento de más del 20% respecto al año anterior. Esta situación ha llevado a las autoridades a replantearse la seguridad vial, especialmente en un contexto donde el uso de motos ha crecido considerablemente.
Analizando los datos de siniestralidad se llega a algunas conclusiones. Por ejemplo, que 3 de cada 4 accidentes suceden en ciudades, donde se registra el 70% de los fallecidos en moto. Este dato es alarmante, ya que la circulación en vías interurbanas es un territorio que frecuentan muy poco las motos de hasta 125 c.c. Esto indica que la mayoría de los accidentes se producen en entornos urbanos, donde la congestión y la falta de visibilidad son factores críticos. Además, el comportamiento de los conductores, la falta de formación específica y la escasa experiencia pueden agravar esta situación.
En su momento, cuando se implantó la medida de facilitar la utilización de motos de hasta 125 c.c. a los poseedores del carnet de conducir tipo B, se pensó más en reducir la circulación de coches en las ciudades y no tanto en temas de seguridad vial. Sin embargo, el aumento de la siniestralidad ha obligado a la DGT a reconsiderar esta normativa. La seguridad de los motoristas debe ser una prioridad, y es fundamental que los conductores estén debidamente preparados para afrontar los retos del tráfico urbano.
La normativa actual y los cambios previstos
Fue en octubre de 2004 cuando se implantó en España la normativa que permite a los titulares del permiso B con al menos 3 años de antigüedad poder conducir una moto o scooter hasta 125 c.c. (11 kW – 15 CV) con una relación de potencia y peso no superior a 0,1 kW/kg. Igualmente se incorporaron los triciclos de 20,5 CV, y en ambos casos sean con motor de combustión o eléctricos, siempre sin necesidad de anotaciones en el carnet. Esta normativa ha sido un pilar fundamental en la movilidad urbana, pero ahora se enfrenta a cambios significativos que buscan mejorar la seguridad y la formación de los conductores.
Ahora la DGT anuncia que se implementará un curso obligatorio que aún está en proceso de definición en cuanto a duración y contenido, y con un costo que deberán asumir los conductores. Este curso se plantea como una medida para garantizar que los conductores de motos de 125 c.c. tengan la formación adecuada para manejar este tipo de vehículos de forma segura. La formación teórica y práctica es esencial para que los motoristas comprendan las particularidades de la conducción en entornos urbanos.
Lo que está claro es que además de tener el carnet B más de 3 años en vigor, los conductores tendrán que asistir a este curso de habilitación, que en caso de Francia hoy por hoy es un curso sencillo y obligatorio de 7 horas sobre equilibrio y manejo de las dos ruedas. Este tipo de formación es esencial para reducir el número de accidentes y mejorar la seguridad vial. La experiencia de otros países puede servir como modelo a seguir para implementar un sistema de formación efectivo.
El contenido de este curso lo diseñará la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, aunque aún no se ha determinado quién lo impartirá (se supone que serán las autoescuelas) ni su coste final para el usuario. Esta incertidumbre ha generado preocupación entre los conductores que temen que el costo del curso pueda ser elevado y que esto afecte su decisión de continuar utilizando motos de 125 c.c. Es fundamental que la DGT considere la viabilidad económica de esta medida para no desincentivar el uso de motos.
Esta medida ya se cuestionó anteriormente ya que la DGT lleva tiempo fomentando una formación previa para los beneficiarios de esta convalidación, pensando incluso en la eliminación de este actual automatismo, especialmente en circuitos urbanos. La idea es que los conductores estén mejor preparados para enfrentar las condiciones del tráfico urbano, que son considerablemente diferentes a las de las carreteras interurbanas. La formación específica puede ayudar a los motoristas a desarrollar habilidades que les permitan reaccionar adecuadamente ante situaciones imprevistas.
¿Cuál será el momento de puesta en marcha y a quienes afectará?
Parece ser que la decisión ya está tomada, aunque llevará algún tiempo ponerla en marcha, ya que la modificación a realizar en el Reglamento General de Conductores (RGC) se llevará como mínimo hasta más allá del verano de 2024, pudiendo acercarse incluso al final del año 2024. Esto significa que los conductores tendrán un tiempo limitado para adaptarse a los nuevos requisitos. La transición a esta nueva normativa debe ser gestionada de manera que los motoristas puedan adaptarse sin demasiados inconvenientes.
En realidad, son muchos los conductores que utilizan motos de 125 c.c. con su carnet B y verán ahora peligrar esta ventaja. La normativa afectará a una gran cantidad de usuarios que han estado disfrutando de esta posibilidad sin necesidad de formación adicional. Es importante que los motoristas estén informados sobre estos cambios y cómo les afectarán en su día a día.
De hecho, la idea es que los conductores que ya disfrutaban de esta convalidación y que no puedan demostrar su experiencia deberán completar este nuevo curso con su costo adicional y el tiempo de dedicación pertinente. Esto podría suponer una carga extra para muchos conductores que ya están habituados a la conducción de motos. La DGT debe considerar la experiencia acumulada de los conductores a la hora de implementar esta normativa.
Está aún en estudio el impacto en conductores que hayan adquirido recientemente sus motos, los que utilizan el sistema de “moto Sharing” y los profesionales que utilizan motos de empresa. Estos grupos podrían enfrentar desafíos adicionales, ya que su situación es diferente a la de los conductores particulares. La diversidad de situaciones debe ser considerada para evitar que la normativa sea perjudicial para ciertos colectivos.
Si nos fijamos como se hizo un proceso similar en Francia, allí los que llevaban al menos 5 años conduciendo motos de 125 c.c. resultaron exentos del curso, si bien para demostrarlo se exigía un certificado del seguro de la moto a su nombre. Este tipo de medidas podrían ser consideradas en España, aunque aún no hay confirmaciones al respecto. La flexibilidad en la aplicación de la normativa puede ser clave para su aceptación por parte de los conductores.
La industria del sector de la moto se verá afectada
Lógicamente, la industria se encuentra muy preocupada y ha trasladado esta preocupación a la DGT, tanto por el impacto de esta medida en la movilidad, como en el proceso de electrificación. La industria de la moto ha estado trabajando arduamente para adaptarse a las nuevas normativas medioambientales y de seguridad, y este cambio podría suponer un retroceso. La colaboración entre la industria y las autoridades es esencial para encontrar soluciones que beneficien a todos.
No hay que olvidar que el 54,1% de las matriculaciones de motos en 2023 son de hasta los 125 c.c. o equivalentes eléctricos, lo que hace entender fácilmente el gran impacto que se espera en el momento de poner en marcha esta nueva normativa. La reducción en las matriculaciones podría afectar directamente a la viabilidad de muchas empresas del sector. Es vital que se realicen estudios de impacto para evaluar las consecuencias de estos cambios.
Por su parte, la industria ha venido demostrando de muchas formas su implicación en un motociclismo seguro y sostenible. Han invertido cientos de millones anuales para seguir desarrollando tecnología, y han dotado a las motos de una larga lista de ayudas electrónicas y sistemas de conectividad, de cara a un futuro próximo bien definido. Ahora, esta medida puede truncar los resultados de venta de forma muy radical, lo que podría suponer un impacto negativo en la economía del sector. La innovación y la seguridad deben ir de la mano para garantizar un futuro próspero.
Hasta que se materialice el cambio de la normativa, no olvides que lo mejor para tu moto es contratar un buen Seguro de Moto. Nuestro equipo te asesorará para que se adapte a tus necesidades. No dudes en informarte sobre las opciones disponibles y cómo pueden beneficiarte en este nuevo panorama normativo. La seguridad y la protección de tu inversión son fundamentales en este momento de cambio.