Las graves consecuencias de la contaminación

La contaminación del aire tiene efectos devastadores sobre la salud pública. Conoce sus consecuencias y cómo mejorar la calidad del aire.

Las graves consecuencias de la contaminación

Los efectos de la contaminación sobre la salud se empezaron a investigar en los años 50 a raíz de una situación similar a la que vive Madrid estos días, aunque con niveles de contaminación mucho menores que los actuales. La inversión térmica provocó que los niveles de dióxido de sulfuro y de partículas en suspensión se disparasen en la ciudad de Londres y los médicos comenzaron a darse cuenta de que los ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias y cardiovasculares aumentaban. Y también lo hizo la mortalidad durante aquellos días.

Las crisis de asma, los infartos o las exacerbaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) son algunas de las consecuencias de los picos de contaminación. Sin embargo, la mala calidad del aire afecta a la salud humana no sólo durante los episodios de altos niveles, sino que también lo hace de forma crónica, incluso con medidas consideradas bajas. Los principales efectos de la exposición a largo plazo detectados por la ciencia van desde problemas del desarrollo cognitivo en niños, el bajo peso al nacer o la aparición de asma (sobre todo en niños), hasta el cáncer de pulmón, las enfermedades cardiovasculares o problemas de fertilidad.

Impacto de la Contaminación en la Salud

La contaminación del aire tiene un impacto directo en la salud pública, afectando a grupos vulnerables como niños, ancianos y personas con enfermedades preexistentes. Los estudios han demostrado que la exposición continua a contaminantes puede resultar en:

  • Enfermedades respiratorias: Aumento de casos de asma, bronquitis y EPOC, que son especialmente preocupantes en áreas urbanas con alta densidad de tráfico.
  • Problemas cardiovasculares: Incremento en la incidencia de infartos y accidentes cerebrovasculares, que pueden ser desencadenados por la inflamación provocada por la contaminación.
  • Desarrollo cognitivo: Deterioro en las capacidades cognitivas y de aprendizaje en niños, lo que puede tener repercusiones a largo plazo en su rendimiento escolar y desarrollo personal.
  • Cáncer: Mayor riesgo de cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer, especialmente en personas expuestas de manera crónica a contaminantes como el benceno y el formaldehído.
  • Problemas reproductivos: Dificultades en la concepción y complicaciones durante el embarazo, incluyendo partos prematuros y bajo peso al nacer.

Fuentes de Contaminación

La composición y los niveles de contaminación varían de un sitio a otro dependiendo de la intensidad del tráfico, del tipo de flota (proporción de vehículos diésel y de gasolina), del mapa urbanístico y de las condiciones climáticas. Las principales fuentes de contaminación incluyen:

  • Emisiones de vehículos: Los coches, especialmente los diésel, son una de las mayores fuentes de partículas contaminantes, liberando óxidos de nitrógeno y material particulado que afectan la salud respiratoria.
  • Industrias: Las fábricas emiten diversos contaminantes que afectan la calidad del aire, desde compuestos orgánicos volátiles hasta metales pesados.
  • Calefacción: El uso de combustibles fósiles para calefacción contribuye a la contaminación en invierno, especialmente en zonas donde se utilizan estufas de leña o carbón.
  • Residuos: La quema de residuos también libera sustancias nocivas al aire, generando dioxinas y furanos, que son altamente tóxicos.

Normativas y Límites de Contaminación

Es cierto que existen unos límites legales máximos marcados por la legislación europea y que hay también fronteras marcadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) -mucho más estrictas que las marcadas por la ley- que no se deberían sobrepasar. No obstante, los estudios realizados en busca de los umbrales de seguridad revelan que no existen niveles mínimos para que no haya efectos sobre la salud. Con respecto a las partículas emitidas por los vehículos diésel, por ejemplo, no hay un umbral de efecto sobre la salud cero. Ni siquiera los máximos recomendados por la OMS son inocuos. Por ello, es crucial que se implementen políticas más estrictas para controlar las emisiones y proteger la salud pública.

Ejemplos de Mejora en la Calidad del Aire

Pero esto no debe desviar la atención del problema de la mala calidad del aire en las ciudades. Cuanto menor es el nivel de contaminación, menores son los efectos sobre la salud de los ciudadanos. Ha habido ejemplos sonados, como los Juegos Olímpicos de Pekín o el fin del carbón en Dublín en los años 90, en los que una reducción drástica de la contaminación urbana hizo que descendieran los problemas respiratorios y también los cardiovasculares. Estas experiencias demuestran que la implementación de políticas efectivas puede llevar a una mejora significativa en la salud pública. Además, ciudades como Madrid y Barcelona han comenzado a implementar zonas de bajas emisiones y fomentar el uso del transporte público, lo que ha resultado en una mejora notable de la calidad del aire.

En conclusión, es fundamental seguir investigando y tomando medidas para reducir la contaminación del aire. La salud de la población depende de ello. Mantener un aire limpio no solo mejora la calidad de vida, sino que también previene enfermedades graves. Por lo tanto, es esencial que tanto los ciudadanos como los gobiernos trabajen juntos para crear un entorno más saludable. La colaboración entre instituciones, la educación ambiental y la participación ciudadana son clave para lograr un cambio significativo.

Noticia obtenida de: http://www.elmundo.es/salud/2016/12/29/58640c0fca47410a388b45a9.html