La salud bucodental es de gran importancia, de igual modo que a veces nuestro organismo necesita atención y cuidados extras, nuestra sonrisa también. En algunas ocasiones, los dientes reales deben ser extraídos y realizarse un implante dental. Este procedimiento se ha convertido en una solución efectiva y duradera para restaurar la funcionalidad y estética de la boca.
¿Qué es y cuáles son las fases de un implante dental?
Los implantes son un tipo de prótesis cuyo propósito es imitar los dientes naturales; estos se atornillan al hueso para fijarlos. El material más común para este tipo de implantes es el titanio, conocido por su biocompatibilidad y resistencia. El material empleado es de gran importancia, ya que no debe causar problemas con los tejidos de la boca y debe adaptarse sin problemas. Antes de iniciar el procedimiento, el paciente deberá ponerse en manos de un profesional y que este valore si es realmente necesario el implante o si se debe llevar a cabo otro tipo de tratamiento o intervención.
El proceso de los implantes dentales cuenta con diversas fases, las cuales vamos a explicar a continuación:
1- Estudio del paciente y plan de tratamiento
En primer lugar, el paciente es atendido por un odontólogo para conocer el estado de la boca, dientes, tejidos y hueso. Gracias a este primer contacto, el especialista podrá valorar la dentadura del paciente y decidir cómo se debe realizar el implante o si es necesario llevar a cabo algún tipo de tratamiento previo para preparar la propia dentadura. Este estudio puede incluir radiografías y tomografías para obtener una visión clara de la estructura ósea del paciente.
Todo esto le dará la información para saber qué necesidades de material hay y, seguidamente, se procederá a comenzar la cirugía. Además, durante esta fase, el odontólogo puede discutir con el paciente las expectativas y los resultados esperados, asegurándose de que ambos estén alineados en cuanto a los objetivos del tratamiento.
2- Intervención quirúrgica y colocación de los implantes dentales
Para comenzar esta intervención, se inserta el implante en el hueso y se deja cubierto por la encía durante un periodo de tiempo determinado, dependiendo del paciente. Este tiempo de espera es crucial para que el implante se integre adecuadamente con el hueso en un proceso conocido como osteointegración. Una vez haya pasado este periodo, el implantólogo realiza una pequeña incisión en la encía para poder comprobar si el implante está en buenas condiciones y si se ha fijado correctamente al hueso. Esta parte es muy importante, ya que el implante debe estar correctamente integrado y fijado para continuar al siguiente paso.
En algunos casos, se puede realizar en dos etapas, pero hoy en día, gracias a las tecnologías disponibles, es posible realizar todo en una misma vez, lo que reduce el tiempo total del tratamiento. Además, las técnicas mínimamente invasivas han mejorado la experiencia del paciente y han reducido el tiempo de recuperación.
3- Colocación de las prótesis definitivas
Después, se lleva a cabo la conexión del pilar para poder así colocar encima la corona del diente. Este procedimiento es muy rápido y únicamente requiere de anestesia local; solo algunas veces es necesario dar algún punto de sutura. Durante esta fase, se llevan a cabo las pruebas de ajuste necesarias para asegurar que todo está correctamente y que la conexión con el implante es adecuada, al igual que el resultado estético y visual desde fuera. Es importante que el paciente esté involucrado en el proceso para garantizar que la apariencia y la funcionalidad de la prótesis sean satisfactorias.
La elección del tipo de corona también es fundamental, ya que puede ser de cerámica, metal-cerámica o incluso de resina compuesta, dependiendo de las necesidades estéticas y funcionales del paciente.
4- Revisiones anuales y mantenimiento de los implantes
Como todos los implantes, aunque las primeras fases hayan sido exitosas, se debe mantener un seguimiento, ya que al fin y al cabo estamos introduciendo un material externo en nuestro cuerpo. Por ello, esta parte del proceso es de gran importancia. El paciente debe ir a su clínica para realizar revisiones de los implantes; de este modo, se podrán prevenir posibles complicaciones o infecciones. En estas revisiones, el dentista evaluará la salud de las encías, la estabilidad del implante y la correcta alineación de la prótesis.
Hoy en día, no suele haber complicaciones con los implantes; sin embargo, de igual modo que se realizan chequeos rutinarios de nuestra salud, con los implantes dentales se debe hacer lo mismo. La higiene oral diaria y el uso de enjuagues bucales específicos pueden ayudar a mantener la salud de los implantes. Además, es recomendable evitar hábitos nocivos como el tabaco, que pueden afectar negativamente la osteointegración.
En conclusión, si el paciente no acude a las revisiones anuales, las posibilidades de fracaso del implante aumentarán y muy probablemente no durarán tantos años como deberían. Los implantes dentales son una muy buena opción para aquellos pacientes que necesiten este tipo de intervenciones, pero se deben mantener en buen estado para que sean efectivos a largo plazo. Además, es fundamental seguir las recomendaciones del dentista en cuanto a cuidados postoperatorios y hábitos de higiene.
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