CAMBIAR SEGURO DE SALUD A OTRA COMPAÑIA

Cambiar de seguro de salud puede ser complicado. Aquí te explicamos cómo hacerlo, qué plazos seguir y qué aspectos considerar para elegir la mejor opción.

CAMBIAR SEGURO DE SALUD A OTRA COMPAÑIA

Si quieres cambiar tu seguro de salud a otra compañía, es fundamental tener en cuenta varios factores. Estos incluyen el plazo para solicitar la baja con tu actual seguro, las coberturas y prestaciones que ofrece la nueva compañía, así como los periodos de carencias que podrían aplicarse. Cambiar de seguro de salud puede ser una decisión compleja, pero con la información adecuada, puedes tomar la mejor decisión para tu bienestar y el de tu familia.

¿Cuándo podemos cambiar nuestro seguro de salud?

La ley del contrato del seguro, que rige también el seguro de salud, establece que la duración de los contratos de seguros será de un año. Esto se hace para evitar fraudes y abusos, garantizando así las coberturas y servicios médicos contratados con la compañía. Lo más habitual es que el vencimiento sea el 31 de diciembre, es decir, el vencimiento a año natural. Recientemente, se ha modificado la ley, y ahora la compañía debe comunicar al cliente con 2 meses de antelación la actualización de la prima del nuevo año. Además, se ha incluido una modificación que favorece al cliente, permitiendo que este comunique a la compañía cualquier cambio un mes antes de su renovación. Por tanto, es esencial comprobar la fecha de vencimiento de nuestro seguro, independientemente del mes en el que se realizó la contratación. Si no comunicamos nuestra decisión de cancelar el seguro con al menos un mes de antelación, se renovará tácitamente, ya que está regulado de esta forma por las aseguradoras.

No obstante, existen situaciones que permiten la cancelación en supuestos excepcionales, como el fallecimiento, estar en situación de desempleo o trasladar nuestra residencia a otro país, siempre que aportemos la documentación necesaria que acredite dicha situación. En estos casos, es recomendable que contactes con tu compañía para obtener información específica sobre cómo proceder.

¿Cómo gestionar la baja de nuestro seguro?

Lo primero que debemos hacer es contactar con nuestra compañía de seguros para que nos indique los trámites y requisitos para solicitar la cancelación de nuestra póliza. La mayoría de las compañías solicitan esta petición por escrito, lo cual es recomendable para el cliente, ya que así podrá justificar su intención. Te recomendamos que, si es posible, te dirijas a tu oficina más cercana y solicites un impreso específico de solicitud de baja de tu seguro. Hacerlo por e-mail o fax puede generar problemas técnicos que impidan que tu compañía reciba la solicitud. Además, asegúrate de guardar una copia de la solicitud y cualquier respuesta que recibas.

Es muy importante recordar que el hecho de devolver los recibos no implica la cancelación de la póliza de tu seguro de salud y generaría recibos impagados. Por tanto, la compañía puede reclamarte judicialmente las cantidades no satisfechas. Además, si en el futuro quisieras contratar de nuevo un seguro de salud con la misma compañía, podrías tener dificultades si la causa de la baja ha sido la morosidad. Así que, es crucial seguir el procedimiento adecuado para evitar problemas futuros.

¿Qué son las carencias?

Las carencias (término diferente a las «preexistencias») son el periodo que transcurre desde la fecha de alta de la póliza hasta el día en que se pueden solicitar determinadas pruebas. Generalmente, se trata de pruebas de alto diagnóstico, hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas. Las compañías de seguros exigen que el asegurado lleve cierto periodo para acceder a estos servicios. Por ejemplo, para una resonancia, es habitual que el periodo de carencia sea de tres meses, y que se incremente cuando se trate de hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas. Estos plazos tratan de evitar el fraude y que se realicen altas cuando surge la necesidad, para solicitar la baja una vez finalizada dicha necesidad. Sin embargo, existen modalidades de seguros específicas, como los seguros colectivos, que pueden tener suprimidas las carencias.

La mayoría de las compañías de seguros suelen contemplar la posibilidad de eliminar estos períodos de carencias cuando el asegurado proviene de otra compañía de seguros. Para ello, lo habitual es que se exija que ambos seguros se solapen, es decir, que la nueva alta se produzca el día inmediatamente posterior a la baja de la anterior compañía. Por tanto, si provienes de otra compañía, es importante que lo comuniques a la nueva compañía para que te informen sobre la posibilidad de eliminación de este periodo de carencia. También es fundamental que te asesoren sobre las preexistencias o patologías previas, ya que como cliente estás obligado a comunicar a la nueva compañía cualquier condición de salud al realizar el cuestionario de salud necesario para formalizar el contrato de tu nuevo seguro de salud. Es importante contactar con un mediador especializado y acudir a tu agente para que te asesore en algo tan crucial como es tu salud, la de tu familia y la de tu empresa.

¿Qué prestaciones y coberturas nos ofrece la nueva compañía?

Es muy importante que la nueva compañía nos informe con detalle y precisión de las coberturas que nos ofrece, ya que no todos los seguros de salud son iguales. Las coberturas pueden ser básicas, completas o de reembolso, y hay una gran diferencia en el mercado en cuanto a servicios y prestaciones. Cuando surge una enfermedad en el seno de la familia, es una situación delicada y difícil. Necesitamos tener la tranquilidad de que nuestro seguro nos ofrece una cobertura con los mejores profesionales y hospitales a nuestro servicio. En un seguro personal, como es un seguro de salud, la cuota o prima mensual que pagamos solo es orientativa. Lo importante es saber si el seguro contratado responde a nuestras necesidades.

Es importante contactar con un mediador especializado, un profesional que te asesore en algo tan importante como es tu salud y la de los tuyos, o tu pyme o empresa. A veces, un precio más bajo puede suponer un recorte de coberturas o un cuadro médico con menos hospitales y facultativos a los que poder acudir. Por eso, es crucial contar con el asesoramiento profesional de un experto en seguros de salud. Además, es recomendable que compares las opiniones de otros asegurados sobre la nueva compañía, así como su reputación en el mercado.

Es importante que analices los siguientes datos:

  • Tipo de seguro: Básico (sin hospitalización ni intervenciones quirúrgicas) / Completo, Con / Sin Copago, Con reembolso de gastos, dental, etc.
  • Cuadro médico: Médicos, especialistas, centros de asistencia.
  • Período de carencias: La mayoría de las compañías contemplan la posibilidad de eliminar el período de carencias cuando provenimos de otra compañía. De esta forma, tendremos los mismos servicios sanitarios que ya tenemos en nuestra actual compañía desde el primer día.
  • Red de hospitales: Asegúrate de que la nueva compañía tenga acuerdos con hospitales de calidad y cercanos a tu ubicación.
  • Atención al cliente: Evalúa la calidad del servicio de atención al cliente, ya que esto puede ser crucial en momentos de necesidad.

Si tienes dudas sobre las coberturas, carencias o especialistas, puedes ponerte en contacto con nosotros y estaremos encantados de ayudarte. Además, recuerda que es recomendable revisar las opiniones de otros usuarios sobre la nueva compañía, así como verificar su solvencia y reputación en el mercado. Asegúrate de que la nueva póliza se adapte a tus necesidades y a las de tu familia, para que podáis disfrutar de la tranquilidad que proporciona un buen seguro de salud.

Finalmente, no olvides que cambiar de seguro de salud es una oportunidad para mejorar tu cobertura y asegurarte de que estás recibiendo el mejor servicio posible. No dudes en hacer todas las preguntas necesarias antes de tomar una decisión y asegúrate de que el nuevo seguro se ajuste a tus expectativas y necesidades. Recuerda que tu salud y la de tu familia son lo más importante, y elegir el seguro adecuado puede marcar la diferencia en momentos críticos.