La postura corporal es fundamental para la salud, el bienestar y la apariencia física. Esto se debe a que una posición corporal correcta favorece la digestión, la energía y la productividad, reduce el riesgo de lesiones y fortalece los músculos, entre otros aspectos. Por lo tanto, es esencial prestar atención a cómo nos posicionamos en nuestra vida diaria. Una buena postura no solo afecta nuestra salud física, sino que también influye en nuestra autoestima y en cómo nos perciben los demás.
¿Cómo mejorar la postura corporal?
Del mismo modo que tener una postura corporal correcta es muy beneficioso para la salud, contar con una mala postura corporal repercute directamente en nuestro bienestar. Por este motivo, es interesante conocer y poner en práctica algunos aspectos básicos para mejorar la postura corporal:
Observa tu postura. Presta atención a cómo te sientas, caminas o te detienes en diferentes situaciones. También puedes acudir a revisiones periódicas para que tu fisioterapeuta del seguro de salud pueda revisar tu postura corporal y ofrecerte recomendaciones personalizadas. Es recomendable grabarte en vídeo mientras realizas actividades cotidianas para analizar tu postura y detectar posibles errores.
Realiza ejercicio físico. La actividad física puede ayudar a mejorar la postura corporal, especialmente la práctica de yoga, natación o pilates. Asimismo, el ejercicio ayuda a mantener un peso saludable, evitando llegar a un peso demasiado alto que pueda debilitar los músculos abdominales, causar problemas de la pelvis y la columna vertebral y, en consecuencia, dañar tu postura. Además, ejercicios específicos de fortalecimiento del core son muy beneficiosos. Considera incluir ejercicios de equilibrio, como el tai chi, que también contribuyen a una mejor postura.
No olvides estirar. Realiza estiramientos tanto antes como después de hacer ejercicio. Los estiramientos ayudan a mantener la flexibilidad de los músculos y a prevenir tensiones que pueden afectar tu postura. También es útil incorporar pausas de estiramiento durante el día, especialmente si pasas mucho tiempo sentado.
Utiliza zapatos cómodos. El calzado condiciona notablemente la forma de caminar y esto repercute en la presión ejercida sobre ciertos músculos relacionados con la postura corporal. Opta por zapatos que ofrezcan un buen soporte y que se ajusten bien a tus pies. Evita los zapatos de tacón alto o aquellos que no proporcionen un soporte adecuado.
Camina erguido. Al caminar, mantén los hombros hacia atrás, la cabeza en alto y los pies hacia adelante. Practicar una buena técnica de marcha puede contribuir a una mejor alineación corporal. Además, intenta no mirar hacia abajo mientras caminas; esto puede causar tensión en el cuello y la parte superior de la espalda.
Asegúrate de que las superficies de trabajo están a la altura correcta. Cada persona necesita que las superficies estén a una altura adecuada, desde la mesa de trabajo hasta la encimera de la cocina. Utiliza sillas ergonómicas y ajusta la altura de tu escritorio si trabajas desde casa. Asegúrate de que la pantalla de tu ordenador esté a la altura de los ojos para evitar tensiones en el cuello.
Correcta postura corporal
La postura corporal es la forma en la que se detiene o sostiene el cuerpo, tanto cuando está parado como cuando se encuentra en movimiento. Esto desencadena en dos tipos de postura corporal:
Postura corporal estática: abarca las posturas en las que se mantiene el cuerpo cuando está sentado, de pie o durmiendo.
Postura corporal dinámica: se refiere a cómo el cuerpo se sostiene al moverse: al caminar, correr o agacharse.
El principal elemento condicionante de la posición corporal es la columna vertebral, la cual cuenta con tres curvas naturales: en el cuello, la parte media y la parte baja de la espalda. Una correcta postura corporal debería mantener estas tres curvas sin aumentarlas. La cabeza debe mantenerse erguida sobre los hombros, los cuales deben estar alineados con las caderas. La clave para tener una buena postura corporal es la alineación de la columna vertebral en relación con la cabeza, brazos y piernas. A pesar de esto, cada cuerpo humano presenta una postura corporal acorde con sus características físicas y las actividades que acostumbra a llevar a cabo. Por lo tanto, cada cuerpo debe tener la postura que sea funcional para él, sin generar lesiones. Siempre y cuando las curvas de la columna vertebral no se vean aumentadas o disminuidas a grandes parámetros.
Es muy importante mantener una buena postura corporal, debido a que la forma en la que se posiciona nuestro cuerpo a la hora de realizar actividades del día a día es un gran condicionante del bienestar. Asimismo, es importante acudir eventualmente a tu profesional de fisioterapia para que te realice las revisiones pertinentes y puedas tomar las medidas oportunas para mejorar tu postura. Además, la educación postural en la infancia es esencial para prevenir problemas futuros, por lo que es recomendable enseñar a los niños desde pequeños sobre la importancia de una buena postura.
Posturas corporales en el trabajo
En muchas ocasiones se cree que cuando se trabaja sentado la espalda no sufre tanto, una creencia totalmente errónea. Muchas personas pasan demasiado tiempo sentadas en su puesto de trabajo y esto requiere de una serie de pautas y cuidados para garantizar una postura corporal correcta.
¿Cómo sentarse correctamente?
A continuación, se exponen una serie de pautas para sentarse correctamente:
- Cambia tu posición al estar sentado con frecuencia.
- Toma descansos frecuentes y da pequeños paseos alrededor de tu espacio de trabajo.
- De vez en cuando, estira tus músculos suavemente para ayudar a aliviar la tensión muscular.
- No cruces las piernas, mantén los pies en el suelo con los tobillos un poco más adelantados que las rodillas.
- Asegúrate de que tus pies tocan el suelo. Si eso no es posible, utiliza un reposapiés.
- Relaja los hombros de tal forma que no estén encorvados ni arqueados hacia atrás.
- Coloca los codos cerca del cuerpo, doblados entre 90 y 120 grados.
- Asegúrate de que tu espalda tenga un buen apoyo y de que los muslos y caderas estén bien apoyados y paralelos al suelo.
Además, es recomendable utilizar sillas ergonómicas que se adapten a la forma de tu cuerpo y que ofrezcan soporte lumbar. De esta manera, se puede prevenir el dolor de espalda y otros problemas asociados a una mala postura. También puedes considerar la posibilidad de trabajar de pie utilizando escritorios ajustables, lo que puede ayudar a mejorar la circulación y reducir la fatiga muscular.
Conclusión
En resumen, cuidar de nuestra postura corporal es esencial para mantener un buen estado de salud y bienestar. Implementar prácticas sencillas en nuestra rutina diaria puede marcar una gran diferencia. No olvides consultar a un fisioterapeuta regularmente para asegurarte de que tu postura es la adecuada y para recibir recomendaciones personalizadas. La salud de tu columna vertebral es clave para una vida activa y sin dolor. Recuerda que pequeños cambios en tu día a día pueden tener un impacto significativo en tu calidad de vida.