Cuando nos hemos excedido durante varios días seguidos con las grasas, los azúcares y, sobre todo, con las cantidades de comida, rápidamente tratamos de poner remedio a los kilos de más en que se han convertido los turrones, las frituras, las carnes, los embutidos, las bebidas azucaradas y el alcohol. Por eso hemos enumerado varios consejos para bajar esos excesos y recuperar nuestro bienestar físico y emocional.
1. No hagas dieta
Aunque nos pueda sonar contradictorio, son muchos los expertos que aconsejan no hacer dieta como forma de recuperarse de los excesos de la Navidad. El motivo es que nuestro organismo no entenderá por qué, después de varios días de excesos, se ayuna o se reduce la ingesta de alimentos. Hay que ir poco a poco a la hora de revertir los excesos de la Navidad, de forma que, al principio, lo mejor es evitar el alcohol, los dulces y los platos grasos. A medio plazo, se puede comenzar con una dieta equilibrada. Las piezas de fruta, los alimentos light, los zumos u otros snacks saludables son grandes aliados para conseguir este propósito, pues no olvides que tenemos que realizar 5 comidas al día, ¡sin excusas!
2. Beber agua: ¡Nuestro gran aliado!
Tras días de excesos, nada como beber mucha agua. Y es que, además de evitar la deshidratación, te ayudará a eliminar todas las toxinas del organismo. Además, la falta de agua puede llegar a afectar a nuestro estado de ánimo volviéndonos más apáticos y huraños, pero también puede afectar a nuestro estado físico, provocándonos dolores de cabeza o fatiga. Por lo general, una alimentación sana incluye entre un litro y medio y dos litros de agua al día. Para facilitar esto, puedes llevar siempre contigo una botella de agua y establecer recordatorios para beber a lo largo del día. También puedes incluir infusiones o tés, que son opciones saludables y pueden contribuir a la ingesta diaria de líquidos.
3. Actividad física
El mejor complemento de una dieta sana es el ejercicio. No es necesario que el ejercicio que realices sea intenso; por el contrario, según los expertos, es con el ejercicio moderado con el que conseguimos alcanzar un peso equilibrado y saludable para nuestras características físicas. Por lo general, se recomienda realizar algún tipo de actividad física entre dos y tres días por semana. Puedes salir a pasear por la ciudad, realizar pequeños estiramientos diarios, dar largos paseos por el parque o incluso practicar yoga. La clave es encontrar una actividad que disfrutes y que puedas mantener en el tiempo. Además, considera la posibilidad de inscribirte en clases grupales, como pilates o danza, que pueden ser motivadoras y divertidas.
4. Recuperar nuestra rutina
Por lo general, las comidas navideñas son largas. Las comidas suelen transformarse en meriendas y no son pocos los que salen a cenar después. En la misma línea, las cenas también tienden a acabar bien entrada la noche. Por ello se recomienda, tras la Navidad, recuperar cuanto antes nuestros horarios de comidas y cenas habituales, cuidando que estas últimas no sean demasiado pesadas ni tengan lugar tarde. Los expertos recomiendan que la última comida del día tenga lugar entre tres y cinco horas antes de acostarnos; de otro modo, perjudicamos a nuestro organismo. Planificar las comidas de la semana puede ser una buena estrategia para volver a la normalidad. Puedes preparar un menú semanal que incluya recetas saludables y equilibradas, lo que facilitará la elección de alimentos adecuados y evitará la tentación de recurrir a opciones poco saludables.
5. Recuperar las horas de sueño y descansar
Otro aspecto importante para restablecer el equilibrio en nuestro organismo es recuperar las horas de sueño y descanso perdidas entre reuniones familiares, comidas con amigos y fiestas que se alargan hasta altas horas de la noche. Aunque depende del tipo de persona, lo recomendable es dormir entre 6 y 8 horas diarias. Está demostrado que las personas que menos duermen tienen una mayor propensión a engordar. Para mejorar la calidad del sueño, intenta crear un ambiente relajante en tu dormitorio y establece una rutina de descanso que incluya desconectar de dispositivos electrónicos al menos una hora antes de dormir. También puedes practicar técnicas de relajación, como la meditación o la respiración profunda, que te ayudarán a conciliar el sueño más fácilmente.
6. Incorporar alimentos ricos en fibra
La fibra es esencial para una buena digestión y puede ayudar a controlar el peso, ya que proporciona una sensación de saciedad. Durante las semanas posteriores a las fiestas, es recomendable incluir en nuestra dieta alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Estos alimentos no solo mejoran la digestión, sino que también aportan nutrientes esenciales y ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre. Puedes preparar ensaladas coloridas, guisos de legumbres o smoothies que incluyan frutas y verduras frescas, lo que te permitirá disfrutar de comidas sabrosas y saludables.
¡Año nuevo, vida nueva!
El año nuevo es fecha de nuevos propósitos y objetivos. Si cuidarte y llevar un estilo de vida sano está entre tus planes, nada como empezar eliminando los excesos navideños. No dudes en poner en práctica estos consejos; tu cuerpo lo notará y te sentirás con fuerzas y capaz de afrontar todo lo que te propongas. Además, considera la posibilidad de consultar a un nutricionista o a un entrenador personal que te ayude a establecer un plan adaptado a tus necesidades y objetivos. La salud es un viaje, no un destino, y cada pequeño paso cuenta. Recuerda que cada decisión que tomes hacia un estilo de vida más saludable es un paso en la dirección correcta, y nunca es tarde para comenzar a cuidar de ti mismo.