Tipos de migraña: clasificación, síntomas y tratamiento

La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza. Es una enfermedad neurológica compleja que afecta a más de 1.000 millones de personas en el mundo, siendo la tercera enfermedad más prevalente a nivel global según la OMS. En España, se estima que un 12-13% de la población padece migraña, con...

Tipos de migraña: clasificación, síntomas y tratamiento

Qué es la migraña y en qué se diferencia de un dolor de cabeza normal

La migraña es un trastorno neurológico crónico caracterizado por episodios recurrentes de dolor de cabeza de intensidad moderada a severa, generalmente pulsátil y unilateral (aunque puede ser bilateral), acompañado frecuentemente de náuseas, vómitos, fotofobia (sensibilidad a la luz) y fonofobia (sensibilidad al ruido). Afecta a aproximadamente un 12-15 % de la población mundial, con una prevalencia tres veces mayor en mujeres que en hombres.

No todas las cefaleas son migrañas. La OMS clasifica más de 200 tipos de dolor de cabeza. Los más frecuentes son la cefalea tensional (la más común, con dolor bilateral, opresivo, de intensidad leve-moderada), la migraña y la cefalea en racimos (extremadamente intensa, unilateral, con lagrimeo y congestión nasal). Cada tipo tiene causas, mecanismos y tratamientos diferentes.

Tipos de migraña según la clasificación internacional

Migraña sin aura (antes llamada «migraña común»)

Es el tipo más frecuente, representando aproximadamente el 70-75 % de los casos. Se caracteriza por:

  • Dolor de cabeza pulsátil, generalmente unilateral, de intensidad moderada-severa.
  • Duración de 4 a 72 horas sin tratamiento.
  • Empeoramiento con la actividad física habitual.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Fotofobia y fonofobia.

Migraña con aura (antes llamada «migraña clásica»)

Afecta al 25-30 % de los migrañosos. Además de los síntomas de la migraña sin aura, va precedida de un aura: un conjunto de síntomas neurológicos transitorios que aparecen entre 5 y 60 minutos antes del dolor de cabeza (aunque a veces ocurren durante o incluso sin cefalea posterior). El aura más frecuente es la visual:

  • Escotomas centelleantes: puntos o manchas luminosas que parpadean.
  • Líneas en zigzag (espectro de fortificación).
  • Visión borrosa o pérdida parcial del campo visual.

Otros tipos de aura incluyen:

  • Aura sensorial: hormigueo o adormecimiento progresivo en una mano, el brazo y, a veces, la cara del mismo lado.
  • Aura del habla: dificultad para encontrar palabras o para hablar con fluidez (afasia transitoria).
  • Aura motora: debilidad en un lado del cuerpo (migraña hemipléjica, muy rara).

Migraña crónica

Se diagnostica cuando la cefalea (con características de migraña en al menos 8 de los días) está presente 15 o más días al mes durante más de 3 meses. Afecta al 1-2 % de la población y es extremadamente incapacitante. Frecuentemente se asocia al uso excesivo de analgésicos (cefalea por abuso de medicación).

Migraña vestibular

Combina los síntomas de la migraña con vértigo o inestabilidad. Es una causa frecuente e infradiagnosticada de vértigo recurrente. El paciente puede experimentar sensación de giro, mareo, inestabilidad al caminar y dificultad para enfocar la vista, con o sin dolor de cabeza simultáneo.

Migraña retiniana

Es un tipo raro que causa episodios de pérdida visual monocular (en un solo ojo) transitoria, incluyendo escotomas, destellos o ceguera temporal, seguidos generalmente de dolor de cabeza. Requiere descartar otras causas vasculares.

Migraña abdominal

Más frecuente en niños. En lugar de cefalea, el síntoma principal es un dolor abdominal intenso, episódico, de localización central, acompañado de náuseas, vómitos y palidez. Muchos niños con migraña abdominal desarrollan migraña con cefalea en la adolescencia o la edad adulta.

Fases de un episodio de migraña

Un ataque de migraña completo atraviesa cuatro fases, aunque no todos los pacientes experimentan todas:

1. Fase prodrómica (horas a días antes)

Síntomas sutiles que «avisan» de que se acerca una migraña:

  • Cambios de humor (irritabilidad, euforia, depresión).
  • Antojos alimentarios (especialmente de dulces o chocolate).
  • Bostezos frecuentes.
  • Rigidez cervical.
  • Aumento de la micción.
  • Retención de líquidos.

2. Aura (5-60 minutos)

Solo en la migraña con aura. Los síntomas neurológicos se desarrollan gradualmente y son completamente reversibles.

3. Fase de cefalea (4-72 horas)

El dolor de cabeza propiamente dicho, con los síntomas acompañantes (náuseas, foto y fonofobia). La intensidad suele aumentar progresivamente si no se trata.

4. Fase posdromo o «resaca de migraña» (horas a 2 días)

Tras ceder el dolor, el paciente puede sentirse agotado, confuso, con dificultad de concentración y debilidad. Algunos describen una sensación de «haber sido atropellados por un camión».

Tratamiento de la migraña

Tratamiento agudo (del episodio)

  • Analgésicos simples: paracetamol, ibuprofeno o naproxeno. Son más eficaces si se toman al inicio del episodio.
  • Triptanes: sumatriptán, rizatriptán, zolmitriptán, etc. Son fármacos específicos para la migraña que actúan sobre los receptores de serotonina. Son el tratamiento de referencia para ataques moderados-severos.
  • Antieméticos: metoclopramida o domperidona, para las náuseas y para mejorar la absorción de los analgésicos orales.
  • Ergotamínicos: cada vez menos utilizados por sus efectos secundarios, han sido sustituidos por los triptanes.
  • Gepantes y ditanes: nuevas generaciones de fármacos específicos para migraña, con menos contraindicaciones cardiovasculares que los triptanes.

Tratamiento preventivo

Se recomienda cuando la migraña ocurre 4 o más días al mes o cuando los ataques son muy incapacitantes. Los tratamientos preventivos más utilizados son:

  • Betabloqueantes: propranolol, metoprolol.
  • Antiepilépticos: topiramato, ácido valproico.
  • Antidepresivos: amitriptilina, venlafaxina.
  • Toxina botulínica: aprobada para la migraña crónica. Se administra mediante inyecciones en puntos específicos de cabeza y cuello cada 12 semanas.
  • Anticuerpos monoclonales anti-CGRP: erenumab, fremanezumab, galcanezumab. Son los tratamientos más recientes y específicos, con una eficacia notable y un perfil de efectos secundarios muy favorable.

Medidas no farmacológicas

  • Identificar y evitar desencadenantes: estrés, falta de sueño, ayunos prolongados, alcohol (especialmente vino tinto), cambios hormonales, cambios meteorológicos.
  • Mantener horarios regulares de sueño y comidas.
  • Ejercicio aeróbico regular: ha demostrado eficacia preventiva comparable a la del topiramato.
  • Técnicas de relajación: mindfulness, biofeedback, yoga.
  • Acupuntura: la evidencia sugiere eficacia en la prevención, similar a la de los tratamientos farmacológicos.

La migraña es mucho más que un dolor de cabeza intenso: es un trastorno neurológico complejo que requiere un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado. Si sufres episodios recurrentes de dolor de cabeza intenso con los síntomas descritos, consulta con tu médico o un neurólogo para recibir un diagnóstico correcto y un plan de tratamiento adecuado a tu caso.

Migraña crónica vs. migraña episódica

Una distinción fundamental que afecta directamente al enfoque terapéutico es la clasificación según la frecuencia:

  • Migraña episódica: menos de 15 días de cefalea al mes. Representa el 90 % de los casos. El tratamiento se centra en el alivio de las crisis individuales (tratamiento agudo).
  • Migraña crónica: 15 o más días de cefalea al mes durante al menos 3 meses, de los cuales al menos 8 días cumplan criterios de migraña. Afecta al 2-3 % de la población general y requiere tratamiento preventivo diario. Es una de las principales causas de discapacidad laboral en adultos jóvenes.

La cronificación de la migraña es un proceso gradual que puede prevenirse con un manejo adecuado de la migraña episódica. Los principales factores de riesgo de cronificación incluyen el uso excesivo de analgésicos (más de 10-15 días al mes, lo que paradójicamente empeora la cefalea), la obesidad, la apnea del sueño, el estrés crónico, la depresión y la ansiedad comórbida, y la cafeína en exceso.

Avances en el tratamiento de la migraña

Anticuerpos monoclonales anti-CGRP

La revolución más significativa en el tratamiento de la migraña en los últimos 20 años ha sido el desarrollo de los anticuerpos monoclonales que bloquean el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP) o su receptor. El CGRP es una molécula clave en la fisiopatología de la migraña: se libera durante las crisis, provoca vasodilatación de las meninges y sensibiliza las terminaciones del nervio trigémino.

Los fármacos disponibles de esta clase incluyen:

  • Erenumab (Aimovig): se administra por inyección subcutánea mensual. Fue el primer anti-CGRP aprobado.
  • Galcanezumab (Emgality): inyección subcutánea mensual.
  • Fremanezumab (Ajovy): se puede administrar mensual o trimestralmente.

Estos fármacos reducen el número de días de migraña al mes en un 50 % o más en aproximadamente el 50-70 % de los pacientes, con un perfil de efectos secundarios muy favorable (principalmente reacciones leves en el punto de inyección y estreñimiento). Son especialmente útiles para pacientes que no responden o no toleran los preventivos tradicionales (betabloqueantes, antidepresivos, antiepilépticos).

Gepantes: antagonistas del receptor de CGRP por vía oral

Los gepantes (ubrogepant, rimegepant, atogepant) representan otra innovación importante. Son fármacos orales que bloquean el receptor del CGRP y pueden utilizarse tanto como tratamiento agudo (para abortar una crisis ya iniciada) como preventivo (en toma diaria o cada dos días). Su perfil de seguridad es excelente y no presentan el riesgo de cefalea por abuso de medicación que tienen los triptanes y los analgésicos.

Toxina botulínica (Botox)

La inyección de toxina botulínica tipo A está aprobada para la migraña crónica. Se administran 31 inyecciones en puntos específicos de la cabeza y el cuello cada 12 semanas. Reduce significativamente los días de cefalea al mes y mejora la calidad de vida. Su mecanismo en la migraña no está completamente establecido, pero se cree que actúa bloqueando la liberación de neurotransmisores implicados en la señalización del dolor en las terminaciones del nervio trigémino.

Desencadenantes de la migraña: identificación y manejo

Conocer y evitar los desencadenantes personales es una estrategia preventiva fundamental. Los más frecuentes son:

  • Estrés y relajación post-estrés: las «migrañas de fin de semana» se producen cuando el nivel de estrés cae bruscamente.
  • Alteraciones del sueño: tanto dormir poco como dormir demasiado pueden desencadenar crisis.
  • Cambios hormonales: la fluctuación de estrógenos es el principal desencadenante en mujeres (migraña menstrual).
  • Alimentos específicos: alcohol (especialmente vino tinto), quesos curados, chocolate, glutamato monosódico (MSG) y nitratos (embutidos).
  • Factores ambientales: cambios de presión atmosférica, luz intensa, olores fuertes, ruido excesivo.
  • Saltarse comidas: la hipoglucemia es un potente desencadenante.
  • Deshidratación: una ingesta insuficiente de líquidos puede facilitar las crisis.

Llevar un diario de migraña durante al menos 2-3 meses permite identificar patrones y desencadenantes individuales. Existen aplicaciones móviles específicas que facilitan este registro y lo comparten con el neurólogo para optimizar el tratamiento.

La migraña es una enfermedad neurológica compleja que requiere un abordaje personalizado e integral. Contar con un seguro de salud que ofrezca acceso rápido a neurología, pruebas de imagen (resonancia magnética cerebral) y tratamientos de última generación puede marcar una diferencia significativa en el control de la enfermedad y la calidad de vida.

Impacto de la migraña en la vida diaria y el entorno laboral

La migraña es mucho más que un dolor de cabeza. Es la segunda causa de discapacidad a nivel mundial según la OMS, por delante de la diabetes, la artritis y las enfermedades cardiovasculares. Su impacto en la vida diaria es considerable:

  • Productividad laboral: se estima que la migraña causa en España más de 13 millones de jornadas laborales perdidas al año, entre absentismo (no acudir al trabajo) y presentismo (acudir pero rendir significativamente por debajo de la capacidad habitual).
  • Vida social y familiar: las crisis de migraña obligan a cancelar planes, provocan irritabilidad y aislamiento, y afectan a las relaciones de pareja y familiares.
  • Comorbilidades: la migraña se asocia frecuentemente con depresión (3-5 veces más riesgo), ansiedad, insomnio, fibromialgia y síndrome de intestino irritable.
  • Calidad de vida: los estudios de calidad de vida muestran que los pacientes con migraña crónica reportan puntuaciones similares o peores que los pacientes con artritis reumatoide, diabetes o insuficiencia cardíaca.

A pesar de su elevada prevalencia e impacto, la migraña sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada e infratratada. Se estima que solo el 50 % de las personas con migraña consultan al médico por sus síntomas, y de estas, solo una minoría recibe tratamiento preventivo adecuado. Si sufres cefaleas recurrentes que interfieren con tu vida diaria, consulta con un neurólogo para recibir un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tipos de migraña existen?

Según la clasificación internacional ICHD-3, existen múltiples subtipos de migraña, siendo los principales: migraña sin aura, migraña con aura, migraña crónica, migraña vestibular, migraña oftálmica, migraña con aura del tronco encefálico, migraña con aura sin dolor y estado migrañoso.

¿Cuál es la diferencia entre migraña con aura y sin aura?

La migraña sin aura presenta directamente el dolor de cabeza con náuseas y sensibilidad a la luz. La migraña con aura incluye síntomas neurológicos previos al dolor, como alteraciones visuales (destellos, zigzags), hormigueo o dificultad del habla, que duran entre 5 y 60 minutos.

¿Qué es la migraña vestibular y cómo se manifiesta?

La migraña vestibular es un tipo de migraña asociada a episodios de vértigo intenso, mareos y pérdida de equilibrio que pueden durar de minutos a horas. Puede presentarse con o sin dolor de cabeza y es una de las causas más frecuentes de vértigo episódico en adultos.

¿Cuándo se considera que una migraña es crónica?

La migraña se clasifica como crónica cuando el paciente sufre 15 o más días de cefalea al mes durante al menos 3 meses consecutivos, y al menos 8 de esos días tienen características típicas de migraña. Afecta aproximadamente al 2% de la población.

¿Qué tratamientos nuevos existen para la migraña?

Los avances más recientes incluyen los anticuerpos monoclonales anti-CGRP (erenumab, fremanezumab, galcanezumab) para prevención, y los gepantes (rimegepant, ubrogepant) para tratamiento agudo. Ambos actúan sobre la vía del péptido CGRP con alta eficacia y pocos efectos adversos.

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