Mareos y vértigos: causas y cuándo preocuparse

¿Mareo y vértigo son lo mismo? No. Aunque se usan como sinónimos, mareo y vértigo son síntomas diferentes con causas y tratamientos distintos. Confundirlos puede llevar a un diagnóstico incorrecto. Mareo: sensación de inestabilidad, aturdimiento o "flotar". No hay percepción de que el entorno se...

Mareos y vértigos: causas y cuándo preocuparse

Mareo y vértigo son dos síntomas que a menudo se confunden o se utilizan como sinónimos, pero en realidad son experiencias diferentes con causas y tratamientos distintos. Comprender la diferencia es el primer paso para saber cuándo se trata de algo benigno y cuándo es necesario consultar urgentemente con un médico. Según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL), los trastornos del equilibrio afectan al 15-20 % de la población adulta y son la tercera causa más frecuente de consulta médica.

Mareo vs. vértigo: qué diferencia hay

¿Qué es el mareo?

El mareo es una sensación de inestabilidad, aturdimiento o desequilibrio sin percepción de que el entorno gire. La persona siente que puede desmayarse, que le falla el suelo o que “flota”, pero no percibe un movimiento rotatorio. Es una sensación vaga, difusa y difícil de describir con precisión.

El mareo puede estar causado por múltiples factores: hipotensión ortostática (bajada de tensión al levantarse), anemia, hipoglucemia, deshidratación, ansiedad, efectos secundarios de medicamentos, problemas cardiovasculares o simplemente fatiga y falta de sueño.

¿Qué es el vértigo?

El vértigo es una ilusión de movimiento rotatorio: la persona percibe que ella o su entorno giran, aunque en realidad nada se mueve. Es una sensación específica, intensa e inconfundible que suele acompañarse de náuseas, vómitos, sudoración, palidez y dificultad para mantenerse de pie. Es un síntoma que indica una alteración del sistema vestibular (el órgano del equilibrio, situado en el oído interno).

El sistema del equilibrio: cómo funciona

Para entender por qué se producen los mareos y vértigos, es útil conocer cómo mantiene el cuerpo el equilibrio. El sistema del equilibrio depende de tres fuentes de información que el cerebro integra constantemente:

  • Sistema vestibular (oído interno): los canales semicirculares y los órganos otolíticos detectan los movimientos de la cabeza (rotación, inclinación, aceleración) y la posición respecto a la gravedad. Es el sensor principal del equilibrio.
  • Visión: los ojos proporcionan información sobre la posición del cuerpo respecto al entorno.
  • Propiocepción: los receptores de las articulaciones, músculos y planta de los pies informan sobre la posición de cada parte del cuerpo en el espacio.

Cuando la información de estas tres fuentes es coherente, mantenemos el equilibrio sin esfuerzo. Cuando hay un conflicto entre ellas (por ejemplo, el oído interno detecta movimiento pero los ojos no), el cerebro se “confunde” y aparece el mareo o el vértigo.

Causas de vértigo periférico (del oído interno)

El vértigo periférico representa el 80 % de todos los vértigos y se origina en el oído interno o en el nervio vestibular.

Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)

Es la causa más frecuente de vértigo, responsable del 20-30 % de todos los casos. Se produce cuando pequeños cristales de carbonato cálcico (otolitos o “canalitoliasis”) se desprenden de su ubicación normal en el utrículo y migran a uno de los canales semicirculares, provocando una estimulación anómala al mover la cabeza.

  • Síntomas: episodios breves e intensos de vértigo rotatorio (duración: segundos a 1 minuto) desencadenados por movimientos específicos de la cabeza (girarse en la cama, mirar hacia arriba, agacharse).
  • Diagnóstico: maniobra de Dix-Hallpike (el médico posiciona al paciente de forma específica y observa si aparece nistagmo —movimiento involuntario de los ojos—).
  • Tratamiento: maniobras de reposición (maniobra de Epley), que consiguen resolver el cuadro en el 80-95 % de los casos en una sola sesión.

Enfermedad de Ménière

Es un trastorno crónico del oído interno causado por un exceso de endolinfa (líquido) en el laberinto membranoso.

  • Síntomas: episodios de vértigo intenso (20 minutos a varias horas), pérdida de audición fluctuante (generalmente unilateral), acúfenos (zumbidos o pitidos en el oído) y sensación de presión o taponamiento en el oído afectado.
  • Evolución: las crisis son impredecibles y la pérdida de audición suele ser progresiva.
  • Tratamiento: dieta baja en sal, diuréticos, betahistina, inyecciones intratimpanicas de corticoides o gentamicina en casos refractarios.

Neuritis vestibular

Inflamación del nervio vestibular, generalmente por una infección viral. Causa un vértigo intenso y continuo (no posicional) de días de duración, con náuseas severas, dificultad para caminar y nistagmo. Se resuelve gradualmente en 1-3 semanas, aunque puede dejar una sensación de inestabilidad residual durante meses.

Laberintitis

Similar a la neuritis vestibular, pero con pérdida de audición asociada porque la inflamación afecta tanto al nervio vestibular como a la cóclea. Es menos frecuente pero más grave.

Causas de vértigo central (del cerebro)

El vértigo central representa el 20 % de los casos y se origina en el tronco encefálico o el cerebelo. Aunque es menos frecuente, es potencialmente más grave:

  • Ictus cerebral o isquemia transitoria: el vértigo puede ser el primer síntoma de un ictus del tronco encefálico o el cerebelo, especialmente en personas mayores con factores de riesgo cardiovascular.
  • Esclerosis múltiple: las placas de desmielinización en el tronco encefálico pueden causar vértigo.
  • Migranas vestibulares: vértigo asociado a migraña, con o sin dolor de cabeza concomitante. Afecta al 1-3 % de la población.
  • Tumores del ángulo pontocerebeloso: como el neurinoma del acústico (schwannoma vestibular). Causa vértigo progresivo con pérdida de audición unilateral.

Causas comunes de mareo (no rotatorio)

  • Hipotensión ortostática: caída de la tensión arterial al ponerse de pie (especialmente en personas mayores, medicados con antihipertensivos o deshidratados).
  • Anemia: la falta de glóbulos rojos reduce el aporte de oxígeno al cerebro, provocando mareo, fatiga y palidez.
  • Hipoglucemia: el cerebro depende de la glucosa como fuente principal de energía. Una bajada provoca mareo, sudoración, temblor y confusión.
  • Ansiedad y trastorno de pánico: el mareo es uno de los síntomas más frecuentes de la ansiedad. La hiperventilación reduce el CO2 en sangre, provocando mareo, hormigueo y sensación de irrealidad.
  • Medicamentos: antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos, antiepilépticos, antiarrítmicos, analgésicos opioides.
  • Deshidratación: la pérdida de líquidos reduce el volumen sanguíneo y la tensión arterial.
  • Cervicogénico: mareo asociado a patología cervical (contracturas, artrosis cervical) por alteración de la información proprioceptiva del cuello.

Cuándo preocuparse: señales de alarma

La mayoría de los mareos y vértigos son benignos, pero hay situaciones que requieren atención médica urgente:

  • Vértigo acompañado de dificultad para hablar, visión doble, debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para tragar (posible ictus).
  • Vértigo con dolor de cabeza súbito e intenso (posible hemorragia cerebelosa).
  • Vértigo con fiebre alta y rigidez de nuca (posible meningitis).
  • Pérdida de audición súbita unilateral (urgencia ORL).
  • Mareo con dolor torácico, palpitaciones irregulares o dificultad respiratoria (posible problema cardíaco).
  • Vértigo que no mejora en más de 48-72 horas.
  • Caídas frecuentes o incapacidad para caminar por la inestabilidad.

Diagnóstico: qué pruebas se realizan

El diagnóstico del vértigo y el mareo se basa en:

  • Historia clínica detallada: duración, factores desencadenantes, síntomas asociados. Es la herramienta más importante.
  • Exploración física: examen neurológico, búsqueda de nistagmo, maniobra de Dix-Hallpike, test de Romberg, prueba de Unterberger.
  • Audiometría: para valorar la audición si se sospecha patología del oído.
  • Videonistagmografía (VNG): registro del movimiento ocular para evaluar la función vestibular.
  • Resonancia magnética (RM) cerebral: para descartar causas centrales (ictus, tumores, esclerosis múltiple).
  • Analítica: para descartar anemia, hiperglucemia, disfunción tiroidea u otras causas metabólicas.

Tratamiento según la causa

  • VPPB: maniobras de reposición (Epley, Semont). No requiere medicación.
  • Enfermedad de Ménière: dieta hiposódica, betahistina, diuréticos.
  • Neuritis vestibular: corticoides en la fase aguda, sedantes vestibulares (sulpirida, dimenhidrinato) los primeros días y rehabilitación vestibular precoz.
  • Vértigo cervicogénico: fisioterapia, ejercicios cervicales, terapia manual.
  • Mareo por ansiedad: terapia cognitivo-conductual, técnicas de relajación, tratamiento farmacológico si es necesario.

Rehabilitación vestibular

La rehabilitación vestibular es un programa de ejercicios supervisado por un fisioterapeuta especializado que tiene como objetivo ayudar al cerebro a compensar el déficit vestibular. Es el tratamiento de elección para la inestabilidad crónica residual tras neuritis vestibular y otros trastornos del equilibrio.

Otorrinolaringología y seguro de salud

Si experimentas vértigo recurrente, mareos frecuentes o cualquiera de las señales de alarma mencionadas, es fundamental consultar con un otorrinolaringólogo o un neurólogo. Un seguro de salud te permite acceder rápidamente a estos especialistas y a las pruebas diagnósticas necesarias.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre mareo y vértigo?

El mareo es sensación de inestabilidad o aturdimiento sin percepción de giro. El vértigo es sensación intensa de que tú o tu entorno giran. El vértigo se asocia frecuentemente con náuseas, vómitos y dificultad para caminar. Tienen causas y tratamientos diferentes.

¿Qué causa el vértigo posicional?

El VPPB (vértigo posicional paroxístico benigno) es la causa más frecuente de vértigo. Se produce cuando pequeños cristales de calcio (otolitos) se desplazan dentro de los canales del oído interno. Causa episodios breves de vértigo intenso al mover la cabeza. Se trata con la maniobra de Epley (80-90 % de eficacia).

¿Cuándo debo ir a urgencias por mareos?

Acude a urgencias si el vértigo se acompaña de dificultad para hablar, visión doble, debilidad en un lado del cuerpo (posible ictus), dolor de cabeza intenso y repentino, pérdida de consciencia, fiebre alta o pérdida auditiva brusca.

¿Qué es la enfermedad de Ménière?

Es un trastorno del oído interno que causa episodios de vértigo de 20 minutos a 12 horas, pérdida auditiva fluctuante, acúfenos (pitido) y sensación de oído tapado. Se debe a exceso de líquido en el oído interno. Se trata con dieta baja en sal, diuréticos y betahistina.

¿La ansiedad puede causar mareos?

Sí. El estrés y la ansiedad son una causa frecuente de mareo crónico. La hiperventilación reduce el CO2 en sangre causando mareo y hormigueo. La tensión muscular cervical puede comprometer el flujo sanguíneo cerebral. El tratamiento incluye terapia cognitivo-conductual y técnicas de respiración.

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