Bajada de tensión: qué hacer y cómo actuar rápido

Una bajada de tensión o hipotensión puede producirse en cualquier momento y lugar, desde un día caluroso en la calle hasta tras levantarse bruscamente de la cama. Aunque en la mayoría de los casos no reviste gravedad, saber cómo identificarla y actuar correctamente puede evitar caídas, golpes y...

Bajada de tensión: qué hacer y cómo actuar rápido

Una bajada de tensión (hipotensión) es una disminución repentina de la presión arterial por debajo de los valores normales, generalmente por debajo de 90/60 mmHg. Aunque en muchos casos es benigna y transitoria, puede provocar síntomas alarmantes como mareos, visión borrosa, debilidad extrema y, en los casos más severos, pérdida de conocimiento. Saber cómo actuar correctamente ante una bajada de tensión puede evitar complicaciones y lesiones derivadas de una caída.

Según datos de la Sociedad Española de Cardiología, la hipotensión afecta de forma recurrente a entre el 5 y el 10 % de la población, siendo especialmente frecuente en mujeres jóvenes, personas mayores, pacientes con medicación antihipertensiva y quienes padecen enfermedades crónicas como la diabetes o las alteraciones tiroideas.

¿Qué ocurre en el cuerpo durante una bajada de tensión?

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias al ser bombeada por el corazón. Se expresa con dos valores: la presión sistólica (cuando el corazón se contrae) y la diastólica (cuando el corazón se relaja entre latidos). Valores normales se sitúan entre 90/60 y 120/80 mmHg.

Cuando la presión cae bruscamente, el flujo de sangre que llega al cerebro se reduce temporalmente, lo que explica la mayoría de los síntomas. El organismo activa mecanismos compensatorios de forma inmediata: el corazón acelera su frecuencia, los vasos sanguíneos periféricos se contraen para redirigir la sangre hacia los órganos vitales y las glándulas suprarrenales liberan adrenalina. Si estos mecanismos son suficientes, la presión se recupera rápidamente. Si no lo son, la persona puede desmayarse.

Síntomas de una bajada de tensión

Los síntomas de la hipotensión pueden aparecer de forma brusca o progresiva, y su intensidad varía según la magnitud de la caída tensional y la velocidad a la que se produce:

Síntomas leves

  • Mareos o sensación de inestabilidad, especialmente al ponerse de pie (hipotensión ortostática).
  • Visión borrosa o nublada durante unos segundos.
  • Debilidad generalizada y sensación de piernas flojas.
  • Dificultad para concentrarse o sensación de "mente en blanco".
  • Náuseas leves.

Síntomas moderados

  • Palidez facial y cutánea.
  • Sudoración fría, especialmente en frente, manos y axilas.
  • Palpitaciones (el corazón acelera para compensar la caída de presión).
  • Zumbidos o pitidos en los oídos (acúfenos).
  • Sensación de que todo da vueltas (vértigo).

Síntomas graves

  • Pérdida de conocimiento (síncope vasovagal), que suele ser breve y autolimitada.
  • Confusión o desorientación al recuperar la conciencia.
  • Respiración superficial y rápida.
  • Pulso débil y acelerado.

Causas más frecuentes de las bajadas de tensión

La hipotensión puede tener múltiples orígenes, y a menudo se combinan varios factores:

Deshidratación

No beber suficiente líquido es una de las causas más frecuentes, especialmente en verano. Cuando el cuerpo pierde más agua de la que ingiere (por calor, ejercicio, vómitos, diarrea o fiebre), el volumen sanguíneo disminuye y la presión cae. Las personas mayores son especialmente vulnerables porque su sensación de sed está reducida.

Hipotensión ortostática

Se produce al cambiar bruscamente de posición, típicamente al levantarse de la cama o de una silla. La gravedad hace que la sangre se acumule en las piernas y el sistema nervioso no tiene tiempo suficiente para compensar la redistribución. Afecta a hasta el 20 % de las personas mayores de 65 años.

Medicamentos

Muchos fármacos pueden provocar hipotensión como efecto secundario: antihipertensivos (especialmente los diuréticos y los vasodilatadores), antidepresivos (ISRS, tricíclicos), ansiolíticos (benzodiacepinas), opioides, antiparkinsonianos (levodopa) y medicamentos para la disfunción eréctil (sildenafilo, tadalafilo).

Cambios hormonales y embarazo

Durante el primer y segundo trimestre del embarazo, la presión arterial tiende a descender de forma fisiológica por la vasodilatación provocada por la progesterona. Las bajadas de tensión también son frecuentes durante la menstruación y en personas con alteraciones tiroideas.

Causas cardiovasculares

Ciertas afecciones cardíacas pueden causar hipotensión: bradicardia (frecuencia cardíaca demasiado baja), insuficiencia cardíaca, arritmias, problemas valvulares y pericarditis. En estos casos, la hipotensión es un síntoma que requiere estudio cardiológico.

Otras causas

  • Alimentación: la hipotensión posprandial se produce después de comidas copiosas, cuando la sangre se desvía hacia el tubo digestivo.
  • Anafilaxia: las reacciones alérgicas graves provocan una caída brusca y potencialmente mortal de la presión arterial.
  • Hemorragias: internas o externas, que reducen el volumen sanguíneo.
  • Infecciones graves (sepsis): la respuesta inflamatoria sistémica causa vasodilatación masiva.
  • Ayuno prolongado o hipoglucemia: la falta de glucosa puede acompañarse de hipotensión.

¿Qué hacer ante una bajada de tensión? Guía de actuación paso a paso

Si tú o alguien de tu entorno experimenta los síntomas de una bajada de tensión, sigue estas indicaciones:

1. Siéntate o túmbate inmediatamente

Lo más importante es evitar una caída. Si notas mareos o debilidad, siéntate donde estés o, mejor aún, túmbate boca arriba en una superficie segura. Si ya te encuentras tumbado, eleva las piernas por encima del nivel del corazón (apoyándolas en un cojín, en el brazo de un sofá o contra la pared) para facilitar el retorno de la sangre al cerebro.

2. Hidratación inmediata

Bebe agua fresca o, preferiblemente, una bebida con sales minerales (suero oral, bebida isotónica). La hidratación aumenta el volumen sanguíneo y ayuda a restablecer la presión arterial.

3. Toma algo salado

Un puñado de frutos secos salados, unas aceitunas, galletas saladas o un caldo con sal pueden ayudar a elevar la presión arterial a corto plazo. La sal retiene líquidos en el torrente sanguíneo.

4. Evita levantarte bruscamente

Cuando los síntomas mejoren, incorporarte de forma gradual: primero siéntate durante unos minutos, luego ponte de pie lentamente sujetándote a algún mueble o apoyándote en alguien.

5. Afloja la ropa

Si llevas ropa ajustada, cinturón apretado o corbata, aflójalos para facilitar la circulación sanguínea.

6. Busca un lugar fresco y ventilado

El calor agrava la hipotensión por vasodilatación. Si estás al sol o en un ambiente caluroso, busca la sombra o un espacio con aire acondicionado.

¿Cuándo acudir a urgencias?

La mayoría de las bajadas de tensión se resuelven con las medidas anteriores en pocos minutos. Sin embargo, debes acudir a urgencias o llamar al 112 si:

  • La persona pierde el conocimiento y no se recupera en 1-2 minutos.
  • Se sospecha una reacción alérgica grave (anafilaxia): hinchazón de labios, lengua o garganta, dificultad para respirar, urticaria generalizada.
  • Hay dolor torácico, dificultad respiratoria o arritmias asociadas a la bajada de tensión.
  • La hipotensión se acompaña de sangrado visible (vómitos con sangre, heces negras, hemorragia menstrual severa).
  • Los episodios se repiten con frecuencia sin una causa clara.
  • La persona tiene fiebre alta junto con hipotensión, lo que podría indicar sepsis.
  • La persona no responde a las medidas básicas y los síntomas persisten más de 15-20 minutos.

Cómo prevenir las bajadas de tensión

Si eres propenso a la hipotensión, puedes adoptar hábitos que reduzcan significativamente el riesgo de episodios:

Hidratación constante

Bebe al menos 2 litros de agua al día, incrementando la cantidad si hace calor, practicas ejercicio o estás en un ambiente con calefacción. No esperes a tener sed para beber, especialmente si eres una persona mayor.

Levántate despacio

Al despertar, siéntate en el borde de la cama durante 1-2 minutos antes de ponerte de pie. Mueve los pies y las piernas para activar la circulación. Lo mismo al levantarte de una silla después de estar sentado mucho tiempo.

Come con frecuencia y en cantidades moderadas

Realiza 5-6 comidas pequeñas al día en lugar de 2-3 comidas copiosas para evitar la hipotensión posprandial. Reduce el consumo de carbohidratos refinados, que pueden provocar caídas rápidas de glucosa.

Modera el alcohol

El alcohol es un potente vasodilatador que deprime el sistema cardiovascular y puede desencadenar bajadas de tensión, especialmente con el estómago vacío.

Usa medias de compresión

Si sufres hipotensión ortostática frecuente, las medias de compresión graduada ayudan a evitar que la sangre se acumule en las piernas al ponerte de pie.

Ajusta tu medicación

Si tomas medicamentos que pueden causar hipotensión, habla con tu médico. En muchos casos se puede ajustar la dosis o el horario de toma para minimizar este efecto secundario. Nunca modifiques ni suspendas un tratamiento por tu cuenta.

Ejercicio regular

La actividad física regular mejora el tono vascular y la capacidad del sistema cardiovascular para adaptarse a los cambios de postura. Evita permanecer de pie inmóvil durante periodos prolongados; si no puedes moverte, contrae rítmicamente los músculos de las pantorrillas para activar la bomba muscular.

Si experimentas bajadas de tensión frecuentes, es importante identificar la causa subyacente con un estudio médico adecuado. Un seguro de salud te permite acceder sin demoras a consultas con cardiólogos, endocrinólogos e internistas, así como a pruebas diagnósticas como holter de presión arterial de 24 horas, analíticas completas y electrocardiogramas.

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Preguntas frecuentes

¿Qué valores de tensión arterial se consideran bajos?

Se considera hipotensión cuando la tensión arterial desciende por debajo de 90/60 mmHg. Sin embargo, algunas personas jóvenes o deportistas pueden tener valores bajos de forma habitual sin que represente un problema.

¿Qué debo hacer si alguien se desmaya por una bajada de tensión?

Colócala en posición lateral de seguridad (de lado, con la pierna superior flexionada), no le des comida ni bebida, y llama al 112. Cuando recupere el conocimiento, ofrécele agua y mantenla tumbada con las piernas elevadas.

¿Es peligrosa una bajada de tensión?

La mayoría de las bajadas de tensión son benignas y se resuelven en minutos. Sin embargo, pueden ser peligrosas si provocan caídas con golpes, o si son frecuentes y se deben a un problema cardíaco o endocrino subyacente.

¿Qué alimentos ayudan a subir la tensión?

El agua es lo más importante. Además, alimentos con sal, la regaliz natural, el chocolate negro y las bebidas con electrolitos pueden ayudar a elevar la tensión. Evita el alcohol, que dilata los vasos sanguíneos.

¿Qué coberturas de seguro necesito si tengo bajadas de tensión frecuentes?

Conviene un seguro con cobertura de cardiología, medicina interna, analíticas y pruebas diagnósticas como electrocardiograma y Holter. Esto permite un diagnóstico rápido y seguimiento adecuado.

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