Beneficios del higo: propiedades y recetas saludables

El higo es uno de los frutos, con un sabor agradable y dulce, que además tiene propiedades medicinales avaladas por la ciencia. Este fruto es disfrutado por muchas personas a menu…

Beneficios del higo: propiedades y recetas saludables
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El higo es uno de los frutos más antiguos que la humanidad ha cultivado y consumido. Se tienen registros de su cultivo que se remontan a más de 5.000 años, en las civilizaciones mesopotámicas y egipcias. Hoy en día, España es uno de los principales productores de higos de Europa, con Extremadura, Baleares y la Comunidad Valenciana como zonas de mayor producción. Su temporada natural abarca de agosto a octubre, aunque los higos secos están disponibles durante todo el año.

Más allá de su sabor dulce y su textura característica, el higo posee un perfil nutricional notable que lo convierte en un aliado para la salud digestiva, ósea y cardiovascular. En este artículo analizamos en profundidad las propiedades del higo fresco y seco, su valor nutricional detallado, sus beneficios respaldados por la ciencia, las precauciones que conviene tener en cuenta y varias formas de incorporarlo a la dieta diaria.

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Valor nutricional del higo

El higo destaca por su contenido en fibra, minerales y azúcares naturales. Su composición varía significativamente entre la versión fresca y la seca, ya que la deshidratación concentra los nutrientes al reducir el contenido de agua.

Higo fresco (por 100 g)

  • Calorías: 74 kcal
  • Agua: 79 g
  • Hidratos de carbono: 19 g (principalmente fructosa y glucosa)
  • Fibra: 2,9 g
  • Proteínas: 0,75 g
  • Grasas: 0,3 g
  • Potasio: 232 mg (12% del valor diario recomendado)
  • Calcio: 35 mg
  • Magnesio: 17 mg
  • Fósforo: 14 mg
  • Hierro: 0,37 mg
  • Vitamina K: 4,7 mcg
  • Vitamina B6: 0,11 mg
  • Vitamina C: 2 mg

Higo seco (por 100 g)

  • Calorías: 249 kcal
  • Agua: 30 g
  • Hidratos de carbono: 63,9 g
  • Fibra: 9,8 g
  • Proteínas: 3,3 g
  • Potasio: 680 mg (36% del valor diario recomendado)
  • Calcio: 162 mg (16% del valor diario recomendado)
  • Magnesio: 68 mg
  • Hierro: 2 mg

Como se puede observar, el higo seco triplica prácticamente el contenido calórico y multiplica por tres la cantidad de fibra, potasio y calcio respecto al fresco. Esto lo convierte en un tentempié energético muy interesante, aunque conviene moderar su consumo por su elevada densidad calórica.

Beneficios del higo para la salud

Salud digestiva y efecto laxante natural

El higo ha sido utilizado como remedio natural contra el estreñimiento desde la antigüedad. Su alto contenido en fibra, tanto soluble como insoluble, contribuye a aumentar el volumen de las heces y a estimular el peristaltismo intestinal. Un estudio publicado en el Journal of Ethnopharmacology demostró que el consumo regular de pasta de higo mejoraba significativamente la frecuencia de las deposiciones en personas con estreñimiento funcional.

Además, la fibra soluble del higo actúa como prebiótico, alimentando a las bacterias beneficiosas del intestino y favoreciendo un microbioma saludable. Esto puede tener efectos positivos no solo a nivel digestivo, sino también sobre el sistema inmunitario y el estado de ánimo, dada la estrecha conexión entre el intestino y el cerebro.

Salud ósea

El higo, especialmente en su forma seca, es una fuente destacable de calcio y magnesio, dos minerales esenciales para la formación y el mantenimiento de la densidad ósea. Con 162 mg de calcio por cada 100 g de higos secos, este fruto supera a muchos otros alimentos de origen vegetal en este nutriente. El magnesio, por su parte, contribuye a la correcta absorción del calcio y a la mineralización del hueso.

Este perfil mineral convierte al higo en un alimento de interés para la prevención de la osteoporosis, especialmente en mujeres posmenopáusicas y personas mayores con riesgo de fractura.

Salud cardiovascular

El potasio es un mineral clave para el control de la tensión arterial, ya que contrarresta los efectos del sodio y favorece la relajación de las paredes vasculares. Los higos, con su elevado contenido en potasio, pueden contribuir a reducir la presión arterial de forma natural. Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition confirmó que las dietas ricas en potasio se asocian a un menor riesgo de accidente cerebrovascular.

Además, la fibra soluble del higo ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL al unirse a los ácidos biliares en el intestino y facilitar su excreción. Los antioxidantes presentes en el higo, como los polifenoles y los flavonoides, protegen las lipoproteínas de la oxidación, un paso clave en el desarrollo de la aterosclerosis.

Control de la glucemia

A pesar de su contenido en azúcares naturales, el higo fresco tiene un índice glucémico moderado (entre 40 y 55, según la variedad). La fibra que contiene ralentiza la absorción de los azúcares, evitando los picos bruscos de glucosa en sangre. Sin embargo, los higos secos concentran los azúcares y su índice glucémico es más elevado, por lo que las personas con diabetes deben controlar las cantidades.

Un estudio realizado en ratas diabéticas demostró que el extracto de hoja de higuera mejoraba la sensibilidad a la insulina y reducía los niveles de glucosa en ayunas, aunque estos hallazgos aún no se han confirmado plenamente en humanos.

Propiedades antioxidantes

Los higos contienen una amplia variedad de compuestos antioxidantes, entre los que destacan los polifenoles (ácido gálico, ácido clorogénico, rutina, catequinas), los carotenoides (luteína, betacaroteno) y las antocianinas, responsables del color oscuro de las variedades como la higuera negra. Estos antioxidantes neutralizan los radicales libres y reducen el estrés oxidativo, un factor implicado en el envejecimiento celular y en el desarrollo de enfermedades crónicas.

La piel del higo concentra una mayor cantidad de antioxidantes que la pulpa, por lo que se recomienda consumir el fruto entero siempre que sea posible.

Salud de la piel

El contenido en vitaminas A y E, junto con los polifenoles, confiere al higo propiedades beneficiosas para la piel. Estos nutrientes contribuyen a la regeneración celular, a la protección frente al daño ultravioleta y al mantenimiento de la hidratación cutánea. En la medicina tradicional, la savia del higo se ha utilizado como remedio para las verrugas, aunque su uso directo sobre la piel puede causar irritación en personas sensibles.

Recuperación deportiva

Los higos, especialmente los secos, son un excelente tentempié para deportistas. Su combinación de azúcares de rápida absorción, potasio y magnesio los convierte en un alimento idóneo para la recuperación muscular después del ejercicio. El potasio ayuda a prevenir los calambres y a restablecer el equilibrio electrolítico, mientras que los azúcares reponen las reservas de glucógeno muscular.

Precauciones y contraindicaciones

Alto contenido calórico de los higos secos

Con 249 kcal por cada 100 g, los higos secos son un alimento muy energético. Las personas que controlan su peso deben limitar su consumo a pequeñas porciones de 3 a 5 unidades al día.

Efecto laxante excesivo

Un consumo elevado de higos puede provocar diarrea debido a su alto contenido en fibra y a la presencia de ficina, una enzima proteolítica. Es recomendable aumentar el consumo de forma gradual para que el aparato digestivo se adapte.

Interacciones con medicamentos anticoagulantes

El higo contiene vitamina K, que interviene en la coagulación sanguínea. Las personas que toman anticoagulantes como el warfarina deben mantener un consumo constante de alimentos ricos en vitamina K y consultar con su médico.

Alergia al higo y al látex

Existe una reactividad cruzada documentada entre la alergia al látex y la alergia al higo, debido a proteínas comunes. Las personas alérgicas al látex deben tener precaución al consumir higos por primera vez.

Formas de incorporar el higo a la dieta

  • Fresco como postre o merienda: simplemente lavado y cortado por la mitad, es un postre natural y satisfactorio.
  • Con queso y frutos secos: la combinación de higo fresco con queso de cabra o brie y nueces es un aperitivo clásico de la gastronomía mediterránea.
  • En ensaladas: añadir higos laminados a una ensalada de rúcula, jamón y parmesano aporta un contraste dulce-salado interesante.
  • Mermelada de higo: cocinando los higos con un poco de zumo de limón y una cantidad mínima de azúcar se obtiene una mermelada natural excelente.
  • Higos secos con cereales: troceados y añadidos al muesli, la avena o el yogur del desayuno, los higos secos aportan energía y fibra.
  • En repostería: los higos son un ingrediente versátil en bizcochos, tartas y panes, aportando dulzor natural que puede reducir la necesidad de azúcar añadido.
  • Compota de higos: hervidos con canela y un toque de miel, los higos forman una compota deliciosa para acompañar carnes o como postre.

Higos y dieta mediterránea

El higo es uno de los alimentos emblemáticos de la dieta mediterránea, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Junto con el aceite de oliva, los cereales integrales, las legumbres y el pescado, el higo aporta fibra, minerales y antioxidantes que contribuyen a la reducción del riesgo cardiovascular, la prevención de enfermedades crónicas y el mantenimiento de un peso saludable.

Conclusión

El higo, tanto en su versión fresca como seca, es un fruto con un perfil nutricional excepcional que merece un lugar destacado en la dieta habitual. Su riqueza en fibra, potasio, calcio y antioxidantes lo convierte en un aliado para la salud digestiva, ósea y cardiovascular. Consumido con moderación y dentro de una alimentación equilibrada, el higo ofrece beneficios reales y demostrados. Para aprovechar al máximo sus propiedades, conviene priorizar el higo fresco de temporada y el higo seco sin azúcares añadidos.

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Preguntas frecuentes

¿Qué beneficios tiene el higo para la salud?

El higo ayuda a bajar de peso al sustituir postres, aporta antioxidantes que retrasan el envejecimiento, aumenta los niveles de energía gracias a sus azúcares naturales y favorece la salud cardiovascular al reducir el colesterol malo y la presión arterial.

¿El higo es bueno para controlar la presión arterial?

Sí, el higo puede ayudar a reducir la presión arterial gracias a su alto contenido en fibra, especialmente pectina, que mejora la salud del sistema circulatorio.

¿El higo ayuda a perder peso?

Sí, el higo puede ayudar a perder peso al satisfacer el antojo de dulces gracias a sus azúcares naturales, sin necesidad de consumir alimentos procesados o altos en calorías.

¿Cuántas veces al día se puede comer higo?

Se puede incluir en el desayuno o meriendas diarias, ya que aporta energía y fibra, pero es recomendable consumirlo con moderación por su contenido natural de azúcares.

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