Tipos de lentillas: cuál elegir y cuidados básicos

Todas y cada una de las lentillas, independientemente del tipo que sean, tienen la misma forma y se colocan en la misma superficie del ojo, es decir, sobre la córnea, para finalme…

Tipos de lentillas: cuál elegir y cuidados básicos
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Las lentillas, también llamadas lentes de contacto, son dispositivos ópticos que se colocan directamente sobre la córnea para corregir defectos de visión como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia. Aunque cumplen una función similar a las gafas, ofrecen ventajas estéticas y prácticas que las convierten en la opción preferida de millones de personas en todo el mundo. Se estima que en España más de 2,5 millones de personas utilizan lentes de contacto de forma habitual.

Elegir el tipo de lentilla adecuado es fundamental tanto para obtener la mejor corrección visual como para preservar la salud ocular. No todas las lentillas son iguales: varían en material, duración, diseño y finalidad. Una mala elección o un uso incorrecto puede provocar desde molestias leves hasta infecciones graves con consecuencias irreversibles para la visión. En este artículo repasamos en detalle los principales tipos de lentillas disponibles, sus características, ventajas e inconvenientes, así como los cuidados básicos que debes seguir para un uso seguro y confortable a largo plazo.

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Clasificación de las lentillas según el material

Lentillas blandas de hidrogel

Las lentillas blandas de hidrogel son las más utilizadas a nivel mundial. Están fabricadas con un polímero hidrófilo que contiene entre un 38% y un 75% de agua, lo que les confiere una gran flexibilidad y una adaptación casi inmediata al ojo. Su diámetro es ligeramente superior al de la córnea (entre 13,5 y 14,5 mm), lo que las mantiene centradas y estables sobre la superficie ocular.

El principal inconveniente de las lentillas de hidrogel convencional es su limitada permeabilidad al oxígeno (Dk/t). La córnea, al carecer de vasos sanguíneos, obtiene el oxígeno directamente del aire y de la película lagrimal. Cuando una lentilla con baja permeabilidad cubre la córnea durante muchas horas, la oxigenación se reduce, lo que puede provocar edema corneal, neovascularización y, en casos extremos, intolerancia a las lentes de contacto. Por esta razón, las lentillas de hidrogel convencional no se recomiendan para un uso prolongado superior a 10 o 12 horas diarias.

Lentillas blandas de hidrogel de silicona

El hidrogel de silicona representa un avance significativo respecto al hidrogel convencional. Este material combina la comodidad del hidrogel con una permeabilidad al oxígeno hasta cinco veces superior, gracias a la incorporación de cadenas de silicona que facilitan la difusión del oxígeno a través de la lente. Esto permite un uso más prolongado con menor riesgo de complicaciones hipóxicas.

Algunas lentillas de hidrogel de silicona están aprobadas para uso continuado (día y noche) durante periodos de hasta 30 días, aunque los oftalmólogos generalmente recomiendan retirarlas cada noche para minimizar el riesgo de infección. Las lentillas de hidrogel de silicona suelen tener un menor contenido de agua que las de hidrogel convencional, lo que puede causar sensación de menor humectación inicial, aunque los fabricantes han desarrollado tratamientos superficiales que mejoran la comodidad.

Lentillas rígidas permeables al gas (RPG)

Las lentillas rígidas, también conocidas como RPG, están fabricadas con materiales duros pero permeables al oxígeno. A diferencia de las antiguas lentes rígidas de PMMA (polimetilmetacrilato), que eran completamente impermeables al gas, las RPG modernas permiten una oxigenación corneal excelente. Su diámetro es inferior al de la córnea (entre 8,5 y 10,5 mm), por lo que flotan sobre la película lagrimal y se mueven ligeramente con cada parpadeo.

Ventajas de las RPG:

  • Proporcionan la máxima calidad óptica, ya que su superficie rígida y perfectamente esférica no se deforma sobre la córnea.
  • Son la opción de referencia para el queratocono, el astigmatismo irregular y otras ectasias corneales, ya que la película lagrimal que se forma entre la lente y la córnea compensa las irregularidades de la superficie corneal.
  • Acumulan menos depósitos de proteínas y lípidos que las blandas, lo que reduce el riesgo de reacciones alérgicas y conjuntivitis papilar.
  • Son más duraderas: pueden utilizarse durante uno a dos años con un mantenimiento adecuado.

Inconvenientes de las RPG:

  • Requieren un periodo de adaptación de dos a cuatro semanas, durante el cual el usuario puede experimentar sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y visión fluctuante.
  • Son más propensas a descentrarse durante actividades deportivas o con movimientos bruscos de la cabeza.
  • Las partículas de polvo que se introducen bajo la lentilla pueden causar molestias agudas que obligan a retirar la lente inmediatamente.

Clasificación según la frecuencia de reemplazo

Lentillas diarias desechables

Las lentillas de un solo uso se estrenan cada mañana y se desechan al final del día. Esta modalidad elimina por completo la necesidad de limpieza y mantenimiento, lo que la convierte en la opción más higiénica disponible. Son especialmente recomendables para personas con alergias oculares (ya que no acumulan alérgenos de un día para otro), para usuarios esporádicos y para quienes practican deporte al aire libre.

Su principal inconveniente es el coste: al necesitar un par nuevo cada día, el gasto mensual oscila entre 30 y 60 euros, frente a los 10-20 euros mensuales de las lentillas reutilizables. Sin embargo, si se tiene en cuenta el ahorro en soluciones de mantenimiento y estuches, la diferencia se reduce significativamente.

Lentillas quincenales

Diseñadas para un uso de 14 días, requieren limpieza y desinfección diaria con una solución multiuso. Son un compromiso equilibrado entre la higiene de las diarias y la economía de las mensuales. Es importante respetar estrictamente el periodo de reemplazo y no prolongar su uso más allá de las dos semanas, aunque visualmente parezcan estar en buen estado.

Lentillas mensuales

Se utilizan durante 30 días y requieren un mantenimiento diario riguroso. Son la opción más habitual entre los usuarios regulares por su buena relación calidad-precio. Existen modelos de hidrogel y de hidrogel de silicona, siendo estos últimos los más recomendables para un uso confortable durante todo el mes.

Lentillas trimestrales, semestrales y anuales

Estas lentillas tienen ciclos de reemplazo más largos y suelen ser lentillas RPG o lentillas blandas convencionales. Aunque son más económicas a largo plazo, exigen un mantenimiento exhaustivo que incluya limpieza diaria, desproteinización semanal y revisiones periódicas con el óptico-optometrista para verificar el estado de la superficie.

Clasificación según el diseño óptico

Lentillas esféricas

Corrigen la miopía y la hipermetropía con una potencia uniforme en todos los meridianos. Son las más sencillas de adaptar y las más económicas.

Lentillas tóricas

Están diseñadas específicamente para corregir el astigmatismo. Tienen potencias diferentes en distintos meridianos y un sistema de estabilización (prisma de balasto, truncamiento o zonas finas) que impide que roten sobre el ojo, ya que la orientación precisa es fundamental para una corrección eficaz. Son más caras que las esféricas y su adaptación requiere mayor pericia por parte del profesional.

Lentillas multifocales o progresivas

Están diseñadas para personas con presbicia (vista cansada) que necesitan corrección tanto de lejos como de cerca. Existen dos tipos principales: las de visión simultánea (con zonas concéntricas de diferente potencia que el cerebro aprende a seleccionar según la distancia de enfoque) y las de visión alternante (similares a las gafas progresivas, donde la zona de lejos está arriba y la de cerca abajo). La adaptación requiere un periodo de aprendizaje visual y no todos los usuarios logran una visión satisfactoria con este tipo de lentes.

Lentillas de ortoqueratología (Orto-K)

Son lentillas RPG de diseño especial que se utilizan exclusivamente durante la noche. Mientras el usuario duerme, la lentilla ejerce una presión controlada sobre la córnea y modifica temporalmente su curvatura. Al retirar la lentilla por la mañana, la córnea mantiene la nueva forma durante todo el día, permitiendo una visión nítida sin necesidad de corrección óptica. Este efecto es reversible: si se deja de usar la lentilla, la córnea recupera su forma original en unos días.

La ortoqueratología está especialmente indicada para el control de la miopía en niños y adolescentes. Estudios publicados en el Journal of the American Medical Association (JAMA) Ophthalmology han demostrado que el uso de lentes Orto-K puede reducir la progresión de la miopía entre un 36% y un 56% en comparación con las gafas convencionales.

Lentillas cosméticas y terapéuticas

Lentillas de colores

Modifican el color aparente del iris con fines estéticos. Pueden tener o no graduación. Es imprescindible adquirirlas en ópticas autorizadas y con la prescripción de un profesional, ya que las lentillas de colores vendidas en tiendas no reguladas pueden tener una calidad óptica deficiente, una permeabilidad al oxígeno insuficiente y un diámetro inadecuado que dañe la córnea.

Lentillas terapéuticas o de vendaje

Son lentillas blandas sin graduación que se utilizan como protección corneal tras cirugías, erosiones, úlceras u otras lesiones. Mantienen la superficie corneal hidratada, reducen el dolor y facilitan la cicatrización. Su prescripción y seguimiento son exclusivamente competencia del oftalmólogo.

Cuidados esenciales para el uso de lentillas

Un mantenimiento inadecuado de las lentillas es la principal causa de complicaciones oculares asociadas a su uso. Estas son las recomendaciones fundamentales que todo usuario debe seguir:

  • Lavarse las manos con jabón neutro sin perfume y secarlas con una toalla sin pelusa antes de manipular las lentillas.
  • Utilizar exclusivamente la solución recomendada por el óptico-optometrista. Nunca utilizar agua del grifo, saliva, suero fisiológico ni soluciones caducadas.
  • Frotar suavemente cada lentilla con la solución durante 20 segundos antes de guardarla, incluso si el producto indica que no es necesario frotar. El frotado mecánico elimina hasta un 90% más de microorganismos que el simple aclarado.
  • Renovar la solución del estuche cada día. No rellenar nunca sobre la solución del día anterior, ya que pierde su capacidad desinfectante.
  • Cambiar el estuche cada uno a tres meses. Los estuches viejos son un reservorio de bacterias y hongos que pueden contaminar las lentillas.
  • Respetar escrupulosamente los tiempos de uso diario y los ciclos de reemplazo. No estirar la vida útil de una lentilla más allá de lo indicado por el fabricante.
  • Nunca dormir con lentillas a menos que estén específicamente aprobadas para uso continuado y el oftalmólogo lo haya autorizado.
  • Evitar el contacto con agua: no bañarse en piscinas, mar, ríos o jacuzzis con lentillas puestas sin gafas de natación selladas. El agua puede contener Acanthamoeba, un protozoo que causa queratitis grave y de difícil tratamiento.
  • Retirar las lentillas inmediatamente si aparece enrojecimiento, dolor, lagrimeo excesivo, secreción o visión borrosa, y acudir al profesional.

Todo usuario de lentillas debe someterse a una revisión anual que incluya la evaluación de la agudeza visual, el estado de la córnea (con lámpara de hendidura), la calidad y cantidad de la película lagrimal y la adaptación de las lentes. Es imprescindible una consulta urgente si aparecen: dolor ocular intenso, enrojecimiento que no mejora al retirar la lentilla, secreción purulenta, pérdida brusca de visión o fotofobia intensa. Estos síntomas pueden indicar una queratitis infecciosa, una urgencia oftalmológica que requiere tratamiento inmediato.

Conclusión

La variedad de lentillas disponibles en la actualidad permite encontrar una solución para prácticamente cualquier defecto visual y estilo de vida. Desde las cómodas lentillas blandas diarias de hidrogel de silicona hasta las RPG de máxima calidad óptica, pasando por las innovadoras lentillas de ortoqueratología, cada tipo tiene sus indicaciones, ventajas y limitaciones. La clave para un uso seguro y satisfactorio reside en contar siempre con la prescripción y el seguimiento de un profesional de la visión, respetar rigurosamente las pautas de uso y mantenimiento, y acudir a las revisiones periódicas recomendadas.

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Preguntas frecuentes

¿Qué tipos de lentillas existen según su duración?

Las lentillas se clasifican en desechables (de un día o una semana), de reemplazo frecuente (cada dos semanas o un mes) y de uso continuado (hasta uno o dos años). Algunas permiten dormir con ellas, otras no.

¿Cuál es la diferencia entre lentillas tóricas y esféricas?

Las lentillas esféricas corriguen miopía o hipermetropía, mientras que las tóricas están diseñadas para tratar el astigmatismo. Ambas se colocan sobre la córnea, pero tienen formas específicas según el defecto visual.

¿Qué materiales se usan en las lentillas y cuáles son sus ventajas?

Se fabrican con metacrilato de polimetilo (resistente pero poco permeable al oxígeno), elastómeros (buen paso de oxígeno), hidrogel (más delgadas y permeables) o híbridos (mezcla de silicona e hidrogel para mayor comodidad y oxigenación).

¿Puedo dormir con cualquier tipo de lentilla?

No. Solo algunas lentillas desechables de un día o de una semana están autorizadas para dormir con ellas. Las de reemplazo frecuente o uso continuado generalmente no deben usarse durante el sueño, salvo indicación médica.

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