Enfermedades cardiovasculares: tipos y prevención

Estas enfermedades ocurren mediante trastornos que puede sufrir el corazón o los vasos sanguíneos. En este artículo, puedes encontrar toda la información respecto a las diferentes…

Enfermedades cardiovasculares: tipos y prevención

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen la primera causa de muerte en España y en el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año fallecen aproximadamente 17,9 millones de personas por enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, lo que representa cerca del 32 % de todas las muertes a nivel global. En España, las ECV causan más de 120.000 fallecimientos anuales, superando al cáncer como primera causa de mortalidad global, y afectan a más de 11 millones de personas (casi un 25 % de la población).

La buena noticia es que, según la Fundación Española del Corazón, hasta el 80 % de las enfermedades cardiovasculares son prevenibles mediante el control de los factores de riesgo modificables: alimentación equilibrada, ejercicio físico regular, abandono del tabaco y control de la hipertensión, el colesterol y la diabetes. Conocer los tipos de ECV, sus factores de riesgo y las estrategias de prevención es el primer paso para proteger la salud del corazón.

Qué son las enfermedades cardiovasculares

El término “enfermedades cardiovasculares” engloba un conjunto de trastornos que afectan al corazón y a los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares). Estas enfermedades comparten, en la mayoría de los casos, un mecanismo subyacente común: la aterosclerosis, un proceso en el que se acumulan depósitos de grasa, colesterol, calcio y otras sustancias (placas de ateroma) en las paredes internas de las arterias, estrechando progresivamente su luz y reduciendo el flujo sanguíneo.

La aterosclerosis es un proceso lento y silencioso que puede comenzar en la adolescencia y progresar durante décadas sin producir síntomas hasta que la obstrucción es significativa o la placa se rompe y forma un trombo (coágulo) que bloquea completamente la arteria, provocando un infarto o un ictus.

Principales tipos de enfermedades cardiovasculares

Cardiopatía coronaria (cardiopatía isquémica)

Es la enfermedad cardiovascular más frecuente y la primera causa de muerte cardiovascular en España. Afecta a las arterias coronarias, los vasos que suministran sangre oxigenada al propio músculo cardíaco.

Mecanismo: la acumulación de placas de ateroma en las coronarias reduce progresivamente el flujo sanguíneo al corazón. Cuando la reducción es parcial, se produce angina de pecho (dolor opresivo en el pecho, generalmente con el esfuerzo). Cuando la obstrucción es completa (rotura de placa + trombosis), se produce un infarto agudo de miocardio: la zona del corazón que deja de recibir sangre muere.

Síntomas de alerta:

  • Dolor u opresión en el centro del pecho que puede irradiarse al brazo izquierdo, la mandíbula, el cuello o la espalda.
  • Dificultad para respirar (disnea).
  • Sudoración fría, náuseas, mareo.
  • En mujeres, los síntomas pueden ser atípicos: fatiga extrema, dolor en la parte superior del abdomen, malestar difuso sin dolor torácico claro.

Dato clave: el tiempo es crítico en un infarto. Cada minuto sin tratamiento significa más músculo cardíaco perdido. Ante la sospecha, llamar al 112 inmediatamente.

Hipertensión arterial

La hipertensión (presión arterial alta) es la enfermedad cardiovascular más prevalente y el principal factor de riesgo modificable para el ictus, el infarto y la insuficiencia cardíaca. Según el estudio ENRICA, afecta al 42,6 % de la población adulta española, aunque casi la mitad de los hipertensos desconoce que lo son.

Valores de referencia:

  • Normal: <120/80 mmHg.
  • Elevada: 120-129/<80 mmHg.
  • Hipertensión grado 1: 130-139/80-89 mmHg.
  • Hipertensión grado 2: ≥140/≥90 mmHg.
  • Crisis hipertensiva: >180/120 mmHg (requiere atención médica urgente).

La hipertensión se conoce como el “asesino silencioso” porque generalmente no produce síntomas hasta que ya ha causado daño orgánico significativo (corazón, riñones, cerebro, retina). Por eso, la medición regular de la tensión arterial es fundamental.

Accidente cerebrovascular (ictus)

El ictus (también llamado ACV, derrame cerebral o apoplejía) se produce cuando el flujo sanguíneo a una parte del cerebro se interrumpe (ictus isquémico, 85 % de los casos) o cuando un vaso sanguíneo cerebral se rompe (ictus hemorrágico, 15 %).

Es la segunda causa de muerte cardiovascular y la primera causa de discapacidad adquirida en adultos en España. Cada año se producen más de 120.000 ictus en España.

Síntomas FAST (acrónimo en inglés para reconocer un ictus):

  • F (Face / Cara): asimetría facial, desviación de la comisura de la boca.
  • A (Arms / Brazos): pérdida de fuerza en un brazo o una pierna.
  • S (Speech / Habla): dificultad para hablar o comprender.
  • T (Time / Tiempo): llamar al 112 inmediatamente. Cada minuto sin tratamiento supone la muerte de 1,9 millones de neuronas.

Insuficiencia cardíaca

Se produce cuando el corazón pierde la capacidad de bombear sangre de forma eficiente para satisfacer las necesidades del organismo. No es una enfermedad en sí, sino el resultado final de muchas otras patologías cardiovasculares (hipertensión crónica, infarto previo, valvulopatías, miocardiopatías).

Afecta a más de 700.000 personas en España y su prevalencia aumenta con la edad (10-15 % en mayores de 75 años).

Síntomas según el ventrículo afectado:

  • Insuficiencia cardíaca izquierda: disnea (falta de aire) con el esfuerzo y al acostarse, tos nocturna, fatiga extrema, edema pulmonar en casos graves.
  • Insuficiencia cardíaca derecha: edema (hinchazón) en piernas, tobillos y abdomen, aumento de peso rápido por retención de líquidos, distensión abdominal.

Cardiopatía reumática

Se produce como complicación de la fiebre reumática, una enfermedad inflamatoria desencadenada por una infección de garganta no tratada por Streptococcus pyogenes (estreptococo del grupo A). La respuesta autoinmune daña las válvulas cardíacas, provocando estenosis (estrechamiento) o insuficiencia valvular.

Aunque es poco frecuente en países desarrollados gracias al tratamiento antibiotico de las faringitis estreptocócicas, sigue siendo un problema de salud pública en países de bajos recursos. La prevención se basa en el tratamiento adecuado de las infecciones de garganta con antibióticos.

Arritmias cardíacas

Las arritmias son alteraciones del ritmo normal del corazón. El corazón puede latir demasiado rápido (taquicardia), demasiado lento (bradicardia) o de forma irregular.

  • Fibrilación auricular: la arritmia más frecuente, afecta a más del 4 % de los mayores de 60 años en España. Multiplica por 5 el riesgo de ictus.
  • Taquicardia ventricular y fibrilación ventricular: arritmias potencialmente mortales que pueden causar muerte súbita cardíaca.

Valvulopatías

Enfermedades que afectan a las válvulas del corazón (mitral, aórtica, tricúspide, pulmonar). Las válvulas pueden estrecharse (estenosis) o no cerrar correctamente (insuficiencia), alterando el flujo normal de la sangre. La más frecuente en países occidentales es la estenosis aórtica degenerativa en personas mayores.

Enfermedad vascular periférica

Afecta a las arterias que llevan sangre a las piernas y los brazos. La aterosclerosis reduce el flujo sanguíneo a las extremidades, provocando dolor al caminar (claudicación intermitente), heridas que no cicatrizan y, en casos graves, gangrena que puede requerir amputación.

Factores de riesgo cardiovascular

Según la Fundación Española del Corazón, el 57,3 % de los españoles tiene dos o más factores de riesgo cardiovascular. Se clasifican en:

Factores no modificables

  • Edad: el riesgo aumenta progresivamente a partir de los 45 años en hombres y los 55 en mujeres (tras la menopausia).
  • Sexo: los hombres tienen mayor riesgo a edades tempranas, pero las mujeres igualan o superan el riesgo tras la menopausia.
  • Antecedentes familiares: tener un familiar de primer grado con enfermedad cardiovascular precoz (antes de los 55 años en hombres, 65 en mujeres) aumenta significativamente el riesgo.
  • Genética: ciertas variantes genéticas predisponen a la hipercolesterolemia familiar, la miocardiopatía hipertrófica o los trastornos del ritmo cardíaco.

Factores modificables

Son los que podemos controlar y donde está el mayor potencial de prevención:

  • Tabaquismo: es el factor de riesgo cardiovascular modificable más importante. Fumar duplica el riesgo de infarto y multiplica el de ictus. Dejar de fumar reduce el riesgo cardiovascular a la mitad en solo un año.
  • Hipertensión arterial: afecta al 42,6 % de los adultos españoles. Cada reducción de 10 mmHg en la presión sistólica reduce el riesgo de ictus un 27 % y el de cardiopatía coronaria un 20 %.
  • Hipercolesterolemia: el colesterol LDL (“malo”) elevado acelera la aterosclerosis. El objetivo terapéutico depende del riesgo cardiovascular global del paciente.
  • Diabetes mellitus: la diabetes tipo 2 multiplica por 2-4 el riesgo cardiovascular. Afecta al 7,1 % de la población española.
  • Obesidad y sobrepeso: el 33,8 % de los españoles tiene sobrepeso y el 16,7 % obesidad. El exceso de grasa abdominal es especialmente peligroso.
  • Sedentarismo: la inactividad física aumenta el riesgo de todas las ECV. La OMS recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada.
  • Alimentación inadecuada: el consumo excesivo de sal, grasas saturadas, azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados eleva el riesgo. La dieta mediterránea ha demostrado reducir los eventos cardiovasculares hasta en un 30 %.
  • Estrés crónico: activa el sistema nervioso simpático de forma sostenida, elevando la tensión arterial y la frecuencia cardíaca.
  • Consumo excesivo de alcohol: aumenta la tensión arterial, favorece las arritmias (síndrome del corazón festivo) y la miocardiopatía.

Prevención cardiovascular: medidas clave

La prevención es la herramienta más poderosa contra las enfermedades cardiovasculares. Las medidas más eficaces son:

  • Adoptar la dieta mediterránea: abundante en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, pescado azul, aceite de oliva virgen extra y frutos secos. Limitar la carne roja, los embutidos, los alimentos ultraprocesados, la sal y el azúcar añadido.
  • Ejercicio físico regular: al menos 150 minutos semanales de actividad moderada (caminar rápido, nadar, montar en bicicleta) o 75 minutos de actividad vigorosa. Incluir ejercicios de fuerza 2-3 días por semana.
  • No fumar: y evitar el tabaquismo pasivo. Existen programas de deshabituación tabáquica eficaces con apoyo farmacológico y psicológico.
  • Controlar el peso: mantener un índice de masa corporal (IMC) entre 18,5 y 24,9 y un perímetro abdominal inferior a 88 cm en mujeres y 102 cm en hombres.
  • Medir regularmente la tensión arterial: al menos una vez al año a partir de los 40 años, o con mayor frecuencia si existen factores de riesgo.
  • Analíticas periódicas: control de colesterol total, LDL, HDL, triglicéridos, glucemia basal y hemoglobina glicosilada.
  • Gestionar el estrés: técnicas de relajación, mindfulness, actividad física, sueño suficiente (7-8 horas).
  • Moderar el consumo de alcohol: máximo una copa al día en mujeres y dos en hombres, o preferiblemente no consumir.

Cuándo acudir al médico: señales de alarma

Es imprescindible acudir a urgencias o llamar al 112 ante los siguientes síntomas:

  • Dolor opresivo en el pecho que dura más de 5 minutos, especialmente si se irradia al brazo izquierdo, la mandíbula o la espalda.
  • Dificultad respiratoria súbita sin causa aparente.
  • Pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en una mitad del cuerpo.
  • Dificultad repentina para hablar o comprender.
  • Pérdida de visión súbita en un ojo.
  • Palpitaciones rápidas e irregulares acompañadas de mareo o desmayo.
  • Hinchazón progresiva en piernas y tobillos con dificultad para respirar.

Cardiología y seguro de salud

La prevención cardiovascular efectiva requiere revisiones médicas periódicas con control de tensión, analíticas, electrocardiograma y, en caso de factores de riesgo, valoración por un cardiólogo. Contar con un seguro de salud privado te permite acceder rápidamente a pruebas diagnósticas, cardiólogos y unidades de rehabilitación cardíaca sin las largas esperas de la sanidad pública.

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Preguntas frecuentes

¿Qué son las enfermedades cardiovasculares y cuáles son las más comunes?

Las enfermedades cardiovasculares afectan al corazón o a los vasos sanguíneos. Las más comunes son la cardiopatía coronaria, la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca y la cardiopatía reumática.

¿Cuáles son los síntomas de la angina de pecho?

La angina de pecho se manifiesta como un dolor en la zona torácica, que suele aparecer después de hacer ejercicio físico intenso y está relacionado con la cardiopatía coronaria.

¿Por qué la hipertensión arterial es peligrosa si no causa síntomas?

La hipertensión arterial muchas veces no presenta síntomas, por lo que muchas personas la padecen sin saberlo, aumentando el riesgo de complicaciones graves como infartos o derrames.

¿Qué causa la cardiopatía reumática y cómo se diagnostica?

La cardiopatía reumática se origina por una infección que provoca una respuesta autoinmune que daña el corazón. Se diagnostica mediante la presencia de anticuerpos específicos en sangre.

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