Hiponatremia: causas, síntomas y tratamiento

La hiponatremia es un trastorno electrolítico que se produce cuando la concentración de sodio en sangre desciende por debajo de 135 mEq/L. El sodio es un mineral esencial para regular el equilibrio de líquidos en el organismo, la presión arterial y el correcto funcionamiento de los músculos y el...

Hiponatremia: causas, síntomas y tratamiento

La hiponatremia es un trastorno electrolítico que se produce cuando la concentración de sodio en sangre desciende por debajo de 135 mEq/L. El sodio es un mineral esencial para regular el equilibrio de líquidos en el organismo, la presión arterial y el correcto funcionamiento de los músculos y el sistema nervioso. Cuando sus niveles caen, las células del cuerpo comienzan a hincharse por acumulación de agua, lo que puede provocar desde molestias leves hasta complicaciones neurológicas potencialmente mortales.

Se estima que la hiponatremia afecta hasta al 30 % de los pacientes hospitalizados, convirtiéndola en la alteración electrolítica más frecuente en la práctica clínica. Sin embargo, también puede presentarse en personas aparentemente sanas, especialmente en deportistas de resistencia, personas mayores o quienes siguen dietas muy restrictivas.

¿Qué función cumple el sodio en el organismo?

El sodio (Na⁺) participa en funciones vitales que van mucho más allá de "dar sabor" a los alimentos:

  • Equilibrio hídrico: regula la cantidad de agua dentro y fuera de las células, manteniendo el volumen sanguíneo adecuado.
  • Transmisión nerviosa: permite que los impulsos eléctricos viajen correctamente entre las neuronas.
  • Contracción muscular: trabaja junto al potasio para que los músculos se contraigan y relajen de forma coordinada.
  • Presión arterial: influye directamente en la tensión de las paredes vasculares.

El rango normal de sodio sérico se sitúa entre 135 y 145 mEq/L. Valores por debajo de 135 indican hiponatremia; por debajo de 120 mEq/L se considera grave y requiere atención de urgencia.

Causas principales de la hiponatremia

La hiponatremia no es una enfermedad en sí misma, sino un signo de que algo está alterando el equilibrio entre el sodio y el agua en el cuerpo. Las causas más habituales son:

Pérdida excesiva de sodio

  • Diuréticos: los fármacos tiazídicos son la causa farmacológica más frecuente, ya que aumentan la eliminación renal de sodio.
  • Vómitos y diarrea prolongados: provocan pérdida de electrolitos junto con los líquidos.
  • Sudoración intensa: el sudor contiene sodio; durante ejercicios de larga duración (maratones, triatlones) la pérdida puede ser significativa.
  • Enfermedad de Addison: la insuficiencia de las glándulas suprarrenales reduce la aldosterona, hormona que retiene sodio.

Exceso de agua corporal

  • Síndrome de secreción inadecuada de ADH (SIADH): el cuerpo retiene demasiada agua por una producción excesiva de hormona antidiurética.
  • Insuficiencia cardíaca y cirrosis hepática: provocan retención de líquidos que diluyen el sodio.
  • Polidipsia: beber cantidades excesivas de agua en poco tiempo puede diluir peligrosamente el sodio plasmático.
  • Insuficiencia renal: los riñones pierden la capacidad de eliminar el exceso de agua.

Factores de riesgo

Algunos grupos son especialmente vulnerables: personas mayores de 65 años, deportistas de resistencia que solo reponen agua sin electrolitos, pacientes polimedicados y personas con enfermedades crónicas hepáticas, renales o cardíacas.

Síntomas de la hiponatremia: de leves a graves

Los síntomas dependen de la rapidez con la que desciende el sodio y del nivel alcanzado:

Hiponatremia leve (130-134 mEq/L)

  • Náuseas y malestar general
  • Dolor de cabeza difuso
  • Fatiga y debilidad muscular
  • Pérdida de apetito

Hiponatremia moderada (125-129 mEq/L)

  • Confusión mental y desorientación
  • Irritabilidad
  • Calambres musculares
  • Mareos y dificultad para caminar

Hiponatremia grave (< 125 mEq/L)

  • Somnolencia profunda o estupor
  • Convulsiones
  • Pérdida de conciencia
  • Edema cerebral que puede llevar al coma

Importante: cuando la hiponatremia se instaura lentamente (días o semanas), el cerebro tiene tiempo de adaptarse y los síntomas pueden ser sutiles. En cambio, si el descenso es brusco (horas), el riesgo de complicaciones graves aumenta considerablemente.

Diagnóstico de la hiponatremia

El diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre que mide la concentración de sodio sérico. Además, el médico suele solicitar:

  • Osmolaridad sérica: para clasificar el tipo de hiponatremia (hipotónica, isotónica o hipertónica).
  • Osmolaridad urinaria y sodio en orina: ayudan a identificar la causa subyacente.
  • Pruebas de función renal, hepática y tiroidea: para descartar enfermedades asociadas.
  • Niveles de cortisol y ADH: cuando se sospecha de Addison o SIADH.

La historia clínica detallada —medicamentos que toma el paciente, ingesta de líquidos, presencia de vómitos o diarrea— es fundamental para orientar el diagnóstico correcto.

Tratamiento de la hiponatremia

El abordaje terapéutico depende de la gravedad, la velocidad de instauración y la causa:

Hiponatremia leve a moderada

  • Restricción de líquidos: limitar la ingesta a 800-1.000 ml diarios es la medida inicial más habitual.
  • Corrección de la causa: ajustar o suspender diuréticos, tratar la enfermedad subyacente.
  • Suplementos de sodio oral: en algunos casos se prescriben comprimidos de cloruro sódico.

Hiponatremia grave o sintomática

  • Suero salino hipertónico (3 %): se administra por vía intravenosa en entorno hospitalario con monitorización estricta.
  • Velocidad de corrección controlada: es fundamental no elevar el sodio más de 8-10 mEq/L en 24 horas para evitar el síndrome de desmielinización osmótica, una complicación neurológica grave.
  • Diuréticos de asa (furosemida): pueden asociarse para favorecer la eliminación de agua libre.

Tratamientos específicos

Los vaptanes (tolvaptán) son fármacos que bloquean la acción de la ADH y se utilizan en casos de SIADH o hiponatremia por insuficiencia cardíaca resistente a otras medidas.

Prevención: cómo mantener niveles saludables de sodio

Aunque no siempre es posible prevenir la hiponatremia, estas medidas reducen significativamente el riesgo:

  • Hidratación inteligente: durante el ejercicio intenso, alterna agua con bebidas isotónicas que contengan electrolitos.
  • Control médico regular: si tomas diuréticos u otros medicamentos que afectan al sodio, realiza analíticas periódicas.
  • Atención a los síntomas: ante náuseas, confusión o debilidad inexplicable, consulta a tu médico.
  • Dieta equilibrada: no elimines completamente la sal de tu alimentación sin supervisión médica.
  • Cuidado en personas mayores: vigilar la ingesta de líquidos y la medicación en la tercera edad es esencial.

La importancia de contar con un seguro de salud

El diagnóstico y seguimiento de la hiponatremia requiere analíticas frecuentes, consultas con especialistas en nefrología o endocrinología y, en casos graves, hospitalización de urgencia. Disponer de un seguro de salud privado te permite acceder a estas pruebas y tratamientos sin largas esperas, garantizando una atención rápida cuando cada hora cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Qué nivel de sodio se considera hiponatremia?

Se diagnostica hiponatremia cuando el sodio en sangre baja de 135 mEq/L. Valores entre 130-134 son leves, entre 125-129 moderados y por debajo de 125 mEq/L se considera grave y requiere atención hospitalaria urgente.

¿Puede la hiponatremia ser mortal?

Sí, la hiponatremia grave (por debajo de 120 mEq/L) puede causar edema cerebral, convulsiones, coma e incluso la muerte si no se trata a tiempo. La corrección debe ser gradual para evitar complicaciones neurológicas adicionales.

¿Beber demasiada agua puede causar hiponatremia?

Sí, la intoxicación por agua (polidipsia) es una causa reconocida de hiponatremia. Ocurre cuando se ingiere más agua de la que los riñones pueden eliminar, diluyendo el sodio en sangre. Es frecuente en maratonianos que solo beben agua sin electrolitos.

¿Cómo se previene la hiponatremia en deportistas?

Los deportistas deben alternar la ingesta de agua con bebidas isotónicas que contengan sodio y otros electrolitos, especialmente en pruebas de más de una hora. También es útil pesarse antes y después del ejercicio para ajustar la rehidratación.

¿El seguro de salud cubre el tratamiento de la hiponatremia?

Sí, los seguros de salud privados cubren analíticas de control, consultas con especialistas en nefrología o endocrinología y hospitalización de urgencia si fuera necesaria. Contar con un seguro garantiza acceso rápido al diagnóstico y tratamiento.

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