La tendinitis de muñeca es una de las lesiones más frecuentes en la población activa, especialmente entre personas que trabajan con ordenador, músicos, deportistas y profesionales que realizan movimientos repetitivos con las manos. Consiste en la inflamación de uno o varios tendones de la muñeca, lo que provoca dolor, rigidez y dificultad para realizar actividades cotidianas como escribir, cocinar o abrir un bote. Si no se trata a tiempo, la tendinitis puede cronificarse y limitar severamente la funcionalidad de la mano.
Anatomía de la muñeca: por qué es tan vulnerable
La muñeca es una articulación compleja formada por 8 huesos pequeños (carpianos) que conectan la mano con el antebrazo, atravesada por múltiples tendones que permiten los movimientos de flexión, extensión, rotación y agarre. Estos tendones pasan por estrechos canales óseos y ligamentosos, lo que los hace especialmente susceptibles a la fricción y la inflamación cuando se someten a esfuerzos repetitivos. Los tendones más frecuentemente afectados son los extensores de la muñeca (en la parte dorsal) y los del pulgar, donde la inflamación se conoce como tenosinovitis de De Quervain.
Causas y factores de riesgo
La tendinitis de muñeca se produce por la irritación e inflamación de los tendones, generalmente debido a:
- Movimientos repetitivos: teclear durante horas, usar el ratón del ordenador, tocar un instrumento musical, trabajar en cadena de montaje o practicar deportes de raqueta son las causas más frecuentes.
- Sobrecarga puntual: un esfuerzo intenso e inhabitual, como cargar peso o realizar una mudanza, puede provocar una tendinitis aguda.
- Mala ergonomía: una posición incorrecta de la muñeca al trabajar con el teclado o el ratón, con la muñeca en flexión o extensión excesiva, multiplica la tensión sobre los tendones.
- Traumatismos: caídas sobre la mano extendida o golpes directos en la muñeca pueden dañar los tendones.
- Enfermedades sistémicas: la artritis reumatoide, la diabetes, las enfermedades tiroideas y la gota aumentan el riesgo de desarrollar tendinitis.
- Edad y sexo: es más frecuente a partir de los 40 años y en mujeres, posiblemente por factores hormonales y diferencias anatómicas.
Síntomas: cómo reconocer una tendinitis de muñeca
Los síntomas de la tendinitis de muñeca suelen desarrollarse de forma gradual:
- Dolor localizado: el síntoma principal es un dolor en la muñeca que empeora con el movimiento, la presión o al agarrar objetos. Puede ser punzante o sordo y suele empeorar por la noche.
- Hinchazón: la zona del tendón afectado puede presentar inflamación visible y estar caliente al tacto.
- Crepitación: en algunos casos se siente un crujido o una sensación de fricción al mover la muñeca, producida por el roce del tendón inflamado dentro de su vaina.
- Rigidez matutina: al despertar, la muñeca puede sentirse rígida y difícil de mover durante los primeros minutos.
- Pérdida de fuerza: la dificultad para agarrar objetos, abrir puertas o girar llaves indica un debilitamiento de los tendones y los músculos asociados.
Diagnóstico
El diagnóstico de la tendinitis de muñeca suele ser clínico, basado en la exploración física y la historia del paciente. El médico evaluará el rango de movimiento, la localización del dolor y realizará pruebas específicas como el test de Finkelstein (para la tenosinovitis de De Quervain), que consiste en cerrar el puño con el pulgar dentro y desviar la muñeca hacia el lado del meñique. Si el movimiento reproduce el dolor, la prueba es positiva. En algunos casos, se solicitan pruebas complementarias como una ecografía musculoesquelética o una resonancia magnética para descartar roturas del tendón o valorar el grado de inflamación.
Tratamiento de la tendinitis de muñeca
Fase aguda (primeras semanas)
El tratamiento inicial se centra en reducir la inflamación y el dolor:
- Reposo relativo: evitar las actividades que provocan dolor, pero sin inmovilizar completamente la muñeca, ya que la inmovilización prolongada debilita los tendones.
- Aplicación de frío: hielo envuelto en un paño durante 15 a 20 minutos, 3 o 4 veces al día, durante los primeros 3 a 5 días.
- Férula o muñequera: una ortesis que mantenga la muñeca en posición neutra puede aliviar la tensión sobre los tendones, especialmente durante la noche.
- Antiinflamatorios: ibuprofeno o naproxeno según prescripción médica para controlar el dolor y la inflamación.
Fase de rehabilitación
Una vez controlada la fase aguda, la fisioterapia es fundamental para recuperar la funcionalidad y prevenir recaídas:
- Terapia manual: masajes y movilizaciones del tejido blando para mejorar la circulación y reducir las adherencias.
- Electroterapia: ultrasonidos, láser terapéutico o TENS para reducir la inflamación profunda y estimular la reparación del tendón.
- Ejercicios excéntricos: fortalecen el tendón de forma controlada y son el pilar de la rehabilitación en las tendinopatías.
Tratamiento avanzado
Si la tendinitis no responde al tratamiento conservador después de 3 a 6 meses, pueden considerarse opciones como las infiltraciones de corticosteroides (alivio a corto plazo, máximo 2 o 3 infiltraciones), la terapia con ondas de choque extracorpóreas o, en casos excepcionales, la cirugía para liberar la vaina del tendón (tenosinovectomía).
Ejercicios de rehabilitación que puedes hacer en casa
Estos ejercicios deben realizarse sin dolor. Si alguno causa molestias, reduce la intensidad o consúltalo con tu fisioterapeuta:
- Extensión de muñeca con peso: apoya el antebrazo sobre una mesa con la mano colgando por el borde, palma hacia abajo. Con un peso ligero (0,5 a 1 kg), levanta la mano extendiendo la muñeca y baja lentamente. Realiza 3 series de 10 repeticiones.
- Flexión de muñeca con peso: la misma posición pero con la palma hacia arriba. Levanta el peso flexionando la muñeca y baja despacio. 3 series de 10.
- Estiramiento de extensores: extiende el brazo con la palma mirando al suelo. Con la otra mano, empuja suavemente los dedos hacia abajo hasta sentir un estiramiento en la parte superior del antebrazo. Mantén 20 a 30 segundos y repite 3 veces.
- Estiramiento de flexores: extiende el brazo con la palma hacia arriba y empuja los dedos hacia abajo con la otra mano. Mantén 20 a 30 segundos.
- Ejercicio con pelota antiestrés: aprieta una pelota blanda durante 5 segundos y suelta. Repite 15 veces. Fortalece los músculos de agarre sin sobrecargar los tendones.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en curarse una tendinitis de muñeca?
Las tendinitis leves suelen mejorar en 2 a 4 semanas con reposo y antiinflamatorios. Las tendinitis moderadas pueden requerir de 6 a 12 semanas de rehabilitación. Los casos crónicos o severos pueden necesitar varios meses de tratamiento combinado con fisioterapia.
¿Puedo seguir trabajando con el ordenador si tengo tendinitis de muñeca?
Sí, pero es fundamental corregir la ergonomía: el teclado debe estar a la altura de los codos, la muñeca en posición neutra y es recomendable usar un reposamuñecas. Haz pausas de 5 minutos cada hora para estirar la muñeca y los dedos.
¿Qué diferencia hay entre tendinitis y síndrome del túnel carpiano?
La tendinitis es la inflamación de los tendones, mientras que el síndrome del túnel carpiano es la compresión del nervio mediano en la muñeca. El túnel carpiano causa hormigueo y adormecimiento en los dedos pulgar, índice y corazón, síntomas que no aparecen en la tendinitis.
¿Las infiltraciones de cortisona curan la tendinitis?
Las infiltraciones de corticosteroides proporcionan alivio temporal del dolor y la inflamación, pero no curan la causa subyacente. Se recomienda un máximo de 2 o 3 infiltraciones en la misma zona, ya que el uso excesivo puede debilitar el tendón y aumentar el riesgo de rotura.
¿Se puede prevenir la tendinitis de muñeca?
Sí, con medidas como mantener una buena ergonomía al trabajar con el ordenador, realizar pausas frecuentes para estirar, fortalecer la musculatura del antebrazo con ejercicios regulares y evitar movimientos repetitivos prolongados sin descanso.
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