El segundo sábado de septiembre se celebra el Día Mundial de los Primeros Auxilios, una jornada impulsada desde el año 2000 por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para recordar algo tan simple como decisivo: saber qué hacer en los primeros minutos de una emergencia, mientras llega la ayuda profesional, salva vidas. En 2026 la fecha ha caído el 12 de septiembre, y en Zemma Brokers la hemos vivido de una forma especial: ese fin de semana nuestro equipo ha asistido a jornadas de formación en primeros auxilios, porque creemos que la formación continua forma parte de nuestra manera de trabajar y de asesorar. Solo Cruz Roja Española formó en 2024 a cerca de 112.200 personas en esta materia, y en todo el mundo la organización capacita a unos 16 millones cada año. Aun así, en España los testigos de una parada cardiaca solo inician la reanimación en cuatro de cada diez casos. Esta guía resume, con las recomendaciones actualizadas del Consejo Europeo de Resucitación de 2025, cómo actuar ante las emergencias más frecuentes en casa, en el trabajo o en la calle.
Por qué importa: los minutos que deciden
Los datos del registro europeo EuReCa, presentados para España por Fundación MAPFRE y el Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar en octubre de 2025, dibujan el problema con claridad. En nuestro país se atienden unas 25 paradas cardiacas extrahospitalarias por cada 100.000 habitantes al año, en torno a 30.000 casos. La supervivencia es del 10,8 %, mejor que la media europea (7,5 %) gracias a unos servicios de emergencias que llegan de media en 11 minutos; pero solo el 23,5 % de las víctimas recibe atención profesional en los primeros ocho minutos, y cuando la respuesta supera los quince, las posibilidades de sobrevivir se reducen a la mitad. La diferencia la marca quien está al lado: en España los testigos inician la reanimación en el 39,3 % de los casos, frente al 59,4 % de media en Europa. Los expertos calculan que mejorar esa respuesta inicial y acortar los tiempos podría elevar la supervivencia hasta un 30 %.
No es solo el corazón. Según el INE, en 2024 murieron en España 3.654 personas por ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales, la tercera causa de muerte por causas externas tras las caídas y los suicidios; y la Sociedad Española de Neurología estima que cada año sufren un ictus entre 110.000 y 120.000 personas, entre 300 y 330 al día, aunque solo el 15 % de la población conoce el método FAST para reconocerlo. En todos estos casos, la actuación de los primeros minutos condiciona el resultado.
Lo primero: la conducta PAS
Ante cualquier emergencia, el orden es siempre el mismo y se resume en tres letras:
Proteger: asegúrate de que la escena es segura para ti, para la víctima y para los demás (tráfico, fuego, electricidad, agua). Un auxiliador herido es una víctima más.
Avisar: llama al 112, el número único de emergencias en toda la Unión Europea, gratuito y que funciona desde cualquier móvil aunque no tenga saldo ni cobertura de tu operador. Di dónde estás con la mayor precisión posible, qué ha pasado, cuántas personas hay afectadas y cómo están, y no cuelgues hasta que te lo indiquen. Activa el manos libres: el operador puede guiarte paso a paso.
Socorrer: actúa según lo que sepas hacer, sin mover a la víctima salvo peligro inminente, y quédate con ella hasta que llegue la ayuda.
Parada cardiaca: la RCP paso a paso (guías ERC 2025)
Las guías del Consejo Europeo de Resucitación publicadas en 2025 han simplificado la secuencia para que cualquier persona pueda actuar, y han cambiado un detalle importante: ante cualquier persona que no responde, la prioridad es llamar al 112 de inmediato, sin esperar a valorar la respiración. El operador ayuda a reconocer la parada y guía la reanimación.
1. Comprueba si responde: sacúdela suavemente por los hombros y pregúntale en voz alta si está bien.
2. Si no responde, llama al 112 con el manos libres activado (o pide a alguien que llame y que busque un desfibrilador).
3. Mira si respira con normalidad: abre la vía aérea inclinando la cabeza hacia atrás y elevando el mentón, y observa el pecho durante no más de diez segundos. Las boqueadas agónicas (respiraciones lentas, ruidosas y aisladas) no son respiración normal: hay que empezar la RCP.
4. Compresiones torácicas: talón de una mano en el centro del pecho, la otra encima, brazos rectos, comprime entre 5 y 6 centímetros a un ritmo de 100-120 por minuto (el de canciones como Stayin' Alive), dejando que el pecho vuelva a subir del todo entre compresión y compresión.
5. Ventilaciones: si sabes y quieres, alterna 30 compresiones con 2 insuflaciones boca a boca tapando la nariz. Si no, haz solo compresiones sin parar: es mucho mejor que no hacer nada.
6. Desfibrilador (DESA): en cuanto llegue, enciéndelo y sigue sus instrucciones de voz. Coloca los parches sobre el pecho desnudo como indica el dibujo, que nadie toque a la víctima durante el análisis y la descarga, y reanuda las compresiones inmediatamente después.
7. No pares hasta que llegue el personal sanitario, la persona se mueva o respire con normalidad, o estés agotado. Si hay más gente, turnaos cada dos minutos.
En niños y lactantes la parada suele deberse a un problema respiratorio, por lo que se recomienda dar cinco ventilaciones iniciales antes de las compresiones (en el bebé, cubriendo con la boca su nariz y su boca) y continuar con ciclos de 15:2 si hay dos reanimadores o 30:2 si estás solo; en el lactante se comprime con dos dedos en el centro del pecho, y en el niño con una o dos manos según su tamaño, siempre un tercio de la profundidad del tórax. Los DESA pueden usarse en niños, con parches pediátricos si los hay. Más detalle en parada cardiaca: qué hacer y cómo realizar la RCP.
Atragantamiento: cuándo golpear la espalda y cuándo hacer la maniobra de Heimlich
Si la persona tose con fuerza, puede hablar o respirar, la obstrucción es parcial: anímala a seguir tosiendo y no le golpees la espalda, porque podrías empeorar la situación. Si no puede toser, hablar ni respirar, se lleva las manos al cuello o se pone azulada, la obstrucción es grave y hay que actuar de inmediato:
Adultos y niños mayores de un año: inclínala hacia delante y da cinco golpes secos entre los omóplatos con el talón de la mano; si no sale, cinco compresiones abdominales (maniobra de Heimlich): abrázala por detrás, puño cerrado por encima del ombligo y por debajo del esternón, y aprieta hacia dentro y hacia arriba. Alterna cinco y cinco hasta que expulse el objeto.
Lactantes (menores de un año): boca abajo sobre tu antebrazo, con la cabeza más baja que el cuerpo, cinco golpes en la espalda y después cinco compresiones torácicas con dos dedos en el centro del pecho. Nunca compresiones abdominales en un bebé.
Embarazadas o personas con mucho volumen abdominal: las compresiones se hacen en el pecho, sobre el esternón, en lugar de en el abdomen.
Si pierde el conocimiento: túmbala en el suelo, llama al 112 e inicia la RCP. Antes de cada ventilación, mira si el objeto está visible en la boca y retíralo solo si puedes hacerlo con seguridad; no hagas barridos a ciegas.
Aunque el objeto haya salido, si se han hecho compresiones abdominales conviene una valoración médica por posibles lesiones internas.
Hemorragias y heridas
Presión directa sobre la herida con una gasa, un paño limpio o la propia mano (con guantes si los hay), mantenida durante al menos diez minutos sin levantar para mirar. Si la gasa se empapa, añade otra encima sin retirar la primera.
No retires objetos clavados (cristales, cuchillos, varillas): inmovilízalos y presiona alrededor.
Torniquete solo en hemorragias masivas de una extremidad que no ceden con presión, si sabes colocarlo, anotando la hora. Es una medida de último recurso, no la primera.
Heridas pequeñas: lavar con agua corriente o suero fisiológico, no usar alcohol ni algodón, aplicar un antiséptico y cubrir. Consultar si es profunda, sucia, por mordedura, si no se puede cerrar o si la vacuna del tétanos no está al día. En cómo curar heridas infectadas explicamos las señales de infección.
Hemorragia nasal: cabeza ligeramente hacia delante (nunca hacia atrás) y presión sobre las alas de la nariz durante diez minutos.
Quemaduras: agua, no hielo
La regla es enfriar con agua corriente fresca (no helada) durante 10-20 minutos lo antes posible, retirar anillos, relojes y ropa que no esté pegada, y cubrir con una gasa estéril o un paño limpio sin apretar. Lo que no hay que hacer, por mucho que lo diga la tradición: ni hielo, ni pasta de dientes, ni aceite, ni mantequilla, ni romper las ampollas. Hay que acudir a urgencias si la quemadura afecta a la cara, las manos, los pies, los genitales o una articulación, si es mayor que la palma de la mano de la víctima, si es profunda (piel blanca o negruzca, sin dolor), si es eléctrica o química, o si el afectado es un niño pequeño o una persona mayor.
Desmayo, convulsiones y golpe de calor
Desmayo (síncope): tumba a la persona boca arriba, elévale las piernas, afloja la ropa y ventila el espacio. Suele recuperarse en uno o dos minutos; si no responde, no respira con normalidad, se ha golpeado la cabeza, es una embarazada o tiene dolor en el pecho, llama al 112.
Convulsión: no la sujetes ni le metas nada en la boca (no puede tragarse la lengua), aparta objetos con los que pueda golpearse, protégele la cabeza con algo blando y cronometra. Cuando termine, colócala en posición lateral de seguridad y acompáñala mientras se recupera. Llama al 112 si dura más de cinco minutos, se repite, es la primera vez, no recupera la conciencia, está embarazada, se ha lesionado o ha ocurrido en el agua.
Golpe de calor: piel caliente y seca o muy sudorosa, confusión, dolor de cabeza, náuseas, temperatura muy alta. Llévala a la sombra, refréscala con agua y aire, dale de beber solo si está consciente y llama al 112 si hay confusión o pérdida de conocimiento. Guía completa en golpe de calor e insolación.
Ictus e infarto: reconocerlos a tiempo
En el ictus y en el infarto no hay maniobra que pueda hacer un testigo: lo que salva es reconocer los síntomas y llamar al 112 sin esperar. Para el ictus, el método FAST (por sus siglas en inglés) pide comprobar tres cosas: la cara (pídele que sonría: ¿se le tuerce la boca o se le cae un lado?), los brazos (que levante los dos: ¿uno cae?) y el habla (que repita una frase: ¿habla raro, no le entiendes?). Si falla cualquiera de ellas, tiempo: llama al 112, anota la hora de inicio de los síntomas, no le des nada de comer ni beber y no le dejes «descansar a ver si se le pasa». Otros signos son la pérdida brusca de visión, de equilibrio o de sensibilidad y un dolor de cabeza repentino e intensísimo. Activar el código ictus en la primera hora es lo que permite los tratamientos que evitan las secuelas; lo desarrollamos en ictus: síntomas de alerta y cómo reconocerlo.
El infarto se manifiesta como un dolor opresivo en el centro del pecho que dura más de veinte minutos y no cambia con la postura, a menudo irradiado al brazo izquierdo, la mandíbula, el cuello o la espalda, con sudor frío, náuseas o sensación de falta de aire. En mujeres, diabéticos y personas mayores puede presentarse de forma menos típica: cansancio extremo, malestar en el estómago o dificultad para respirar. Llama al 112, siéntala en reposo, afloja la ropa, no le permitas conducir ni caminar y, si pierde el conocimiento y no respira con normalidad, empieza la RCP y pide el desfibrilador.
Reacción alérgica grave (anafilaxia)
Ronchas que se extienden, hinchazón de labios, párpados o lengua, dificultad para respirar, pitos, voz ronca, vómitos, mareo o sensación de muerte inminente minutos después de comer algo, de una picadura o de tomar un medicamento son signos de anafilaxia. Si la persona lleva un autoinyector de adrenalina, hay que usarlo de inmediato en la cara externa del muslo (funciona a través de la ropa), llamar al 112, tumbarla con las piernas elevadas (o sentada si respira mal) y no dejarla sola; si no mejora en cinco o diez minutos y hay una segunda dosis, se administra. La adrenalina no hace daño si se usa por error, y esperar sí. Uno de cada doce menores de 14 años tiene alergia alimentaria en España, y una de cada cinco anafilaxias ocurre en el colegio: en tratamiento de la anafilaxia: primeros auxilios tienes el protocolo completo.
Botiquín, teléfonos y formación: prepararse antes de que pase
Un botiquín en casa y en el coche con gasas estériles, vendas, esparadrapo, guantes, suero fisiológico, antiséptico, tijeras, pinzas, manta térmica, termómetro y la medicación de rescate de quien la necesite (autoinyector, inhalador, glucosa). Revisa las caducidades cada seis meses. Qué debe contener, en botiquín del hogar.
Localiza los desfibriladores de tu entorno habitual (trabajo, gimnasio, centro comercial, estación, colegio de tus hijos) y fíjate en la señal verde con el corazón y el rayo.
Guarda en el móvil la ficha de emergencia (alergias, enfermedades, medicación y contacto) accesible desde la pantalla bloqueada; los servicios de emergencias la consultan.
Fórmate y repasa: un curso básico de Cruz Roja, del colegio de enfermería o del ayuntamiento dura unas pocas horas y se recomienda repasar la RCP cada uno o dos años, porque la técnica se olvida. Las guías de 2025 recuerdan además que quien ha hecho una reanimación puede necesitar apoyo psicológico después, y que pedirlo es normal.
Enséñaselo a los niños: desde los 12 años pueden hacer una RCP eficaz, y desde mucho antes, llamar al 112. Sobre cómo se enseña (y cómo no) en los colegios, lee primeros auxilios en las aulas: una asignatura pendiente.
Prevenir, proteger y asesorar
Un imprevisto puede aparecer en cualquier momento. Igual que aprender primeros auxilios nos prepara para actuar en los primeros minutos, contar con una protección sanitaria adecuada prepara a la familia para lo que viene después: la ambulancia y las urgencias, la hospitalización, las pruebas, la cirugía si hace falta y la rehabilitación o el seguimiento cardiológico o neurológico de los meses siguientes. Un buen seguro de salud ofrece acceso a urgencias 24 horas, hospitalización en centros privados, especialistas sin lista de espera y, en muchas pólizas, asistencia en viaje, segunda opinión médica y psicología; y un seguro de accidentes o de vida completa la protección económica de la familia si lo peor ocurre.
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Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra el Día Mundial de los Primeros Auxilios?
El segundo sábado de septiembre de cada año; en 2026 ha sido el 12 de septiembre. Lo impulsa desde el año 2000 la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja para concienciar sobre la importancia de saber actuar ante una emergencia mientras llega la ayuda profesional. Cruz Roja forma cada año a unos 16 millones de personas en el mundo, cerca de 112.200 de ellas en España en 2024.
¿Qué es la conducta PAS?
El orden de actuación ante cualquier emergencia: Proteger (asegurar la escena para que no haya más víctimas), Avisar (llamar al 112, decir dónde estás, qué ha pasado y cuántas personas hay afectadas, sin colgar hasta que te lo indiquen y con el manos libres activado para que el operador te guíe) y Socorrer (actuar según lo que sepas hacer, sin mover a la víctima salvo peligro inminente).
¿Cómo se hace la RCP a un adulto según las guías de 2025?
Si la persona no responde, llama al 112 de inmediato con el manos libres. Si no respira o solo hace boqueadas, coloca el talón de una mano en el centro del pecho, la otra encima, y comprime entre 5 y 6 centímetros a un ritmo de 100-120 por minuto, dejando que el pecho suba entre compresiones. Alterna 30 compresiones con 2 ventilaciones si sabes hacerlas, o haz solo compresiones. Usa el desfibrilador en cuanto llegue siguiendo sus instrucciones de voz y no pares hasta que llegue la ayuda o la persona se mueva.
¿Qué hacer si alguien se atraganta?
Si tose con fuerza, anímale a seguir tosiendo. Si no puede toser, hablar ni respirar, en adultos y niños mayores de un año da cinco golpes secos entre los omóplatos y, si no sale, cinco compresiones abdominales (maniobra de Heimlich), alternando hasta que expulse el objeto. En bebés menores de un año, cinco golpes en la espalda con el bebé boca abajo sobre el antebrazo y cinco compresiones en el pecho con dos dedos, nunca abdominales. Si pierde el conocimiento, llama al 112 e inicia la RCP.
¿Cómo reconocer un ictus con el método FAST?
Cara: pídele que sonría y observa si se le tuerce la boca. Brazos: que levante los dos y mira si uno cae. Habla: que repita una frase y comprueba si habla raro o no le entiendes. Tiempo: si falla cualquiera de las tres, llama al 112, anota la hora de inicio de los síntomas y no le des nada de comer ni beber. En España sufren un ictus entre 110.000 y 120.000 personas al año y solo el 15 % de la población conoce este método.
¿Qué hay que hacer ante una quemadura?
Enfriarla con agua corriente fresca (no helada) durante 10-20 minutos, retirar anillos, relojes y ropa que no esté pegada, y cubrirla con una gasa estéril o un paño limpio sin apretar. No aplicar hielo, pasta de dientes, aceite ni mantequilla, ni romper las ampollas. Acude a urgencias si afecta a cara, manos, pies, genitales o articulaciones, si es mayor que la palma de la mano, profunda, eléctrica o química, o si la víctima es un niño pequeño o una persona mayor.
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