La fertilidad rodeada de mitos: lo que dice la ciencia
La fertilidad es uno de los temas de salud que más mitos y creencias infundadas genera. En un momento en el que la edad media para tener el primer hijo en España supera los 32 años y los tratamientos de reproducción asistida no dejan de crecer, es fundamental separar la información fiable de los bulos que pueden llevar a decisiones erróneas o generar ansiedad innecesaria.
Según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), aproximadamente el 15 % de las parejas en edad reproductiva tienen dificultades para concebir. El problema es que muchos de los mitos que circulan sobre la fertilidad retrasan la consulta con el especialista o generan falsas expectativas.
Los 10 mitos más extendidos sobre la fertilidad
Mito 1: la infertilidad es siempre un problema de la mujer
La realidad: la infertilidad se distribuye de forma bastante equilibrada: aproximadamente el 30 % de los casos tiene causa femenina, el 30 % causa masculina, el 25 % es mixta (ambos miembros de la pareja contribuyen) y el 15 % es de causa desconocida (infertilidad idiopática). El factor masculino es tan frecuente como el femenino, pero culturalmente se sigue asociando la infertilidad a la mujer, lo que retrasa el diagnóstico y genera una carga emocional injusta.
Ante una dificultad para concebir, ambos miembros de la pareja deben ser evaluados desde el primer momento. Un seminograma (análisis del semen) es una prueba sencilla, económica y no invasiva que puede orientar el diagnóstico rápidamente.
Mito 2: si ya has tenido un hijo, no tendrás problemas para tener otro
La realidad: la infertilidad secundaria (dificultad para concebir tras haber tenido al menos un hijo) es más frecuente de lo que se piensa. El paso del tiempo (especialmente si han pasado varios años), cambios en el estado de salud, nuevas condiciones médicas (como endometriosis progresiva o varicocele), el aumento de peso o el estrés pueden afectar la fertilidad incluso en personas que ya fueron fértiles.
Mito 3: las posturas durante las relaciones sexuales influyen en la concepción
La realidad: no existe evidencia científica de que ninguna postura sexual aumente la probabilidad de embarazo. Tampoco es necesario quedarse con las piernas en alto después de las relaciones. Los espermatozoides alcanzan las trompas de Falopio en minutos independientemente de la postura, impulsados por sus propios flagelos y por las contracciones del útero.
Mito 4: el estrés es la principal causa de infertilidad
La realidad: aunque el estrés crónico severo puede alterar la ovulación y la producción de espermatozoides, el estrés cotidiano no es una causa significativa de infertilidad. La frase "relájate y vendrá" es una de las más dañinas que puede escuchar una persona con problemas de fertilidad, porque implica que el problema está en su actitud y no en una causa médica real. Si llevas más de 12 meses intentando concebir (o 6 meses si tienes más de 35 años), consulta con un especialista independientemente de tu nivel de estrés.
Mito 5: la fertilidad masculina no disminuye con la edad
La realidad: aunque los hombres producen espermatozoides durante toda su vida, la calidad espermática disminuye progresivamente a partir de los 40 años: menor movilidad, mayor fragmentación del ADN, mayor tasa de anomalías cromosómicas y menor volumen. Estudios demuestran que la edad paterna avanzada se asocia a mayor riesgo de aborto, menor tasa de éxito en reproducción asistida y mayor incidencia de ciertas condiciones en los hijos (autismo, esquizofrenia).
Mito 6: los anticonceptivos hormonales causan infertilidad
La realidad: ni la píldora, ni el DIU hormonal, ni el implante subdérmico, ni el anillo vaginal causan infertilidad. Tras la interrupción de los anticonceptivos hormonales, la fertilidad se recupera en un plazo medio de 1-3 ciclos para la mayoría de las mujeres. Pueden pasar hasta 6-12 meses tras la inyección trimestral de medroxiprogesterona, pero la fertilidad también se recupera completamente.
Mito 7: la alimentación no afecta a la fertilidad
La realidad: la alimentación tiene un impacto significativo en la fertilidad de ambos sexos. El estudio PREDIMED Plus demostró que la dieta mediterránea se asocia a mejor calidad del semen y mayor tasa de embarazo en reproducción asistida. En mujeres, la dieta mediterránea mejora la ovulación y reduce el riesgo de endometriosis. Por el contrario, las dietas ricas en ultraprocesados, azúcares refinados y grasas trans se asocian a peores parámetros reproductivos.
- Ácido fólico: esencial antes y durante el embarazo para prevenir defectos del tubo neural. Dosis recomendada: 400 microgramos diarios desde al menos 3 meses antes de la concepción.
- Zinc: fundamental para la producción de testosterona y espermatozoides. Presente en carne, marisco, semillas de calabaza y legumbres.
- Omega-3: mejora la calidad del semen y el flujo sanguíneo uterino. Presente en pescado azul, nueces y semillas de lino.
- Antioxidantes (vitaminas C, E, selenio): protegen el ADN de los espermatozoides frente al estrés oxidativo.
Mito 8: la reproducción asistida garantiza el embarazo
La realidad: las técnicas de reproducción asistida han avanzado enormemente, pero no son infalibles. Las tasas de éxito por ciclo de FIV (fecundación in vitro) en España son de aproximadamente el 30-40 % en mujeres menores de 35 años, y disminuyen significativamente a partir de los 38 años (15-20 %) y los 42 años (5-10 %). La tasa acumulada tras varios ciclos es mayor, pero el proceso es exigente física, emocional y económicamente.
Mito 9: hacer ejercicio intenso mejora la fertilidad
La realidad: el ejercicio físico moderado es beneficioso para la fertilidad, pero el ejercicio excesivo puede ser contraproducente. En mujeres, el ejercicio muy intenso (más de 7 horas semanales de alta intensidad) puede provocar amenorrea hipotalámica (ausencia de menstruación por supresión del eje hormonal), lo que impide la ovulación. En hombres, el sobreentrenamiento reduce los niveles de testosterona. El equilibrio está en la actividad moderada regular: 150-300 minutos semanales de ejercicio a intensidad media.
Mito 10: después de los 35 ya es demasiado tarde
La realidad: la fertilidad femenina disminuye significativamente a partir de los 35 años y de forma más acusada después de los 38, pero no es una barrera absoluta. Muchas mujeres conciben de forma natural después de los 35 y muchas más lo hacen con ayuda de tratamientos de fertilidad. Lo importante es no retrasar la consulta si hay dificultades: el factor más determinante es el tiempo, y cada mes cuenta a partir de cierta edad.
La preservación de la fertilidad (vitrificación de óvulos) es una opción que permite a las mujeres congelar sus óvulos a una edad en la que su calidad es óptima para utilizarlos en el futuro.
¿Cuándo consultar con un especialista en fertilidad?
- Menores de 35 años: después de 12 meses de relaciones sin protección sin lograr el embarazo.
- Entre 35 y 40 años: después de 6 meses.
- Mayores de 40 años: consultar desde el inicio si se desea buscar embarazo.
- En cualquier edad si hay antecedentes de endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, cirugías pélvicas, abortos de repetición, irregularidades menstruales severas, varicocele o exposición a tóxicos.
Un seguro de salud con acceso a ginecología, andrología y pruebas diagnósticas especializadas puede agilizar el estudio de fertilidad y reducir los tiempos de espera, que en la sanidad pública pueden ser de varios meses para una primera consulta.
Preguntas frecuentes
¿Levantar las piernas después del sexo ayuda a quedarse embarazada?
No. No hay evidencia de que la posición post-coital influya. Los espermatozoides nadan activamente hacia el óvulo por mecanismos bioquímicos, no por gravedad. Un estudio del BMJ confirmó que la posición después del coito no afecta a las tasas de concepción.
¿La infertilidad es solo problema de la mujer?
No. El factor masculino es responsable del 30-40 % de los casos de infertilidad. Un seminograma (análisis de esperma) debería hacerse siempre al inicio del estudio. La calidad espermática también disminuye con la edad, especialmente a partir de los 40.
¿La píldora anticonceptiva causa infertilidad?
No. La fertilidad se recupera completamente tras dejar la píldora, generalmente en 1-3 ciclos. Las tasas de embarazo a los 12 meses son idénticas a las de mujeres que nunca la tomaron. Si tardas más de 3 meses en ovular, probablemente tenías un problema previo.
¿Cuándo hay que ir al médico de fertilidad?
Tras 12 meses de relaciones sin protección si tienes menos de 35 años, 6 meses si tienes 35-39, y desde el inicio si tienes 40+. También si hay reglas irregulares, dolor pélvico o antecedentes ginecológicos en cualquier edad.
¿La FIV siempre funciona?
No. La tasa de éxito por ciclo es del 30-40 % en menores de 35 años, 10-15 % a los 40 y menos del 5 % a los 43. La edad sigue siendo el factor limitante principal incluso con reproducción asistida. Múltiples ciclos pueden ser necesarios.
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